sábado, 31 de marzo de 2012

"VOLUNTAD", Mayte Dalianegra

No tengo más voluntad de ser
que la aurora que espía
en el abismo interno de una pupila;
que el crepúsculo obtuso de un sol de invierno
que se resiste a ocultarse entre las brumas
y florece en crisantemo cuando los sueños
languidecen  en la almohada,
para lustrar, con su dorada melaza,
la lubricidad onírica del deseo concupiscente,
para pergeñar paraísos donde nada se halle prohibido,
para no perder la consciencia evidente
de lo vivido a plena luz
—para no olvidar—
pues los sueños,
esos otros concebidos bajo el párpado de la noche,
son el éter estelar y primigenio,
el manjar suculento y exquisito
que colma el apetito de la carne,
el fluido primordial que sacia la sed de un cuerpo ajeno
y nos deja ahítos de afanes y posesiones,
abandonándonos en nosotros mismos.

Mayte Dalianegra

Pintura: “Woman” (Mujer), Andrew Loomis
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"EL JARDÍN DE LAS DELICIAS", Olga Orozco.

¿Acaso es nada más que una zona de abismos y volcanes en
plena ebullición, predestinada a ciegas para las ceremonias de la
especie en esta inexplicable travesía hacia abajo? ¿O tal vez un
atajo, una emboscada oscura donde el demonio aspira la inocencia
y sella a sangre y fuego su condena en la estirpe del alma?¿ O tan
sólo quizás una región marcada como un cruce de encuentro
y desencuentro entre dos cuerpos sumisos como soles?
No. Ni vivero de la Perpetuación, ni fragua del pecado original,
ni trampa del instinto, por más que un solo viento exasperado
propague a la vez el humo, la combustión y la ceniza. Ni siquiera
un lugar, aunque se precipite el firmamento y haya un cielo que
huye, innumerable, como todo instantáneo paraíso.
         
A solas, sólo un número insensato, un pliegue en las membranas
de la ausencia, un relámpago sepultado en un jardín.
 
Pero basta el deseo, el sobresalto del amor, la sirena del
viaje, y entonces es más bien un nudo tenso en torno al haz de
todos los sentidos y sus múltiples ramas ramificadas hasta el
árbol de la primera tentación, hasta el jardín de las delicias y
sus secretas ciencias de extravío que se expanden de pronto
de la cabeza hasta los pies igual que una sonrisa, lo mismo
que una red de ansiosos filamentos arrancados al rayo, la
corriente erizada reptando en busca del exterminio 0 la salida,
escurriéndose adentro, arrastrada por esos sortilegios que son
como tentáculos de mar y arrebatan con vértigo indecible
hasta el fondo del tacto, hasta el centro sin fin que se desfonda
cayendo hacia lo alto, mientras pasa y traspasa esa orgánica
noche interrogante de crestas y de hocicos y bocinas, con
jadeo de bestia fugitiva, con su flanco azuzado por el látigo
del horizonte inalcanzable, con sus ojos abiertos al misterio
de la doble tiniebla, derribando con cada sacudida la nebulosa
maquinaria del planeta, poniendo en suspensión corolas como
labios, esferas como frutos palpitantes, burbujas donde late la
espuma de otro mundo, constelaciones extraídas vivas de su
prado natal, un éxodo de galaxias semejantes a plumas girando
locamente en el gran aluvión, en ese torbellino atronador que
ya se precipita por el embudo de la muerte con todo el universo
en expansión, con todo el universo en contracción para el parto
del cielo, y hace estallar de pronto la redoma y dispersa en la
sangre la creación.

El sexo, sí,
más bien una medida:
la mitad del deseo, que es apenas la mitad del amor.

Olga Orozco.

Pintura: "El jardín de las delicias" ( 1505), Hieronymus Bosch. Museo del Prado, Madrid.

"ANDANTE EN TRES TIEMPOS", Olga Orozco.

Más borroso que un velo tramado por la lluvia sobre
los ojos de la lejanía, confuso como un fardo,
errante como un médano indeciso en la tierra de nadie,
sin rasgos, sin consistencia, sin asas ni molduras,
así era tu porvenir visto desde las instantáneas rendijas del pasado.
Sin embargo detrás hay un taller que fragua sin cesar tu muestrario de máscaras.
Es un recinto que retrocede y que te absorbe exhalando el paisaje.
Allí en algún rincón están de pie tus primeras visiones,
y también las imágenes de ayer y aun los espejismos que no se condensaron,
más las ciegas legiones de fantasmas que son huecos anuncios todavía.
Entre todos imprimen un diseño secreto en las alfombras por donde pasarás,
muelen tus alimentos de mañana en el mortero de lo desconocido
y elaboran en rígidos lienzos los ropajes para tu absolución o tu condena.
Cambia, cambia de vuelo como la ráfaga del enjambre bajo la tormenta.
Un soplo habrá disuelto la reunión; un soplo la convoca en un nuevo diseño,
junto a nuevos ropajes y nuevos alimentos.
¡Qué vivero de formas al acecho de un molde desde el principio hasta el final!

Palmo a palmo, virando de un día a otro fulgor,
de una noche a otra sombra,
llegas con cada paso a ese lugar al que te remolcaron todas las corrientes:
una región de lobos o corderos donde erigir tu tienda una vez más
y volver a partir, aunque te quedes, aspirado de nuevo por la boca del viento.
Es esa la comarca, esa es la casa, esos son los rostros que veías difusos,
fraguados en el humo de la víspera,
apenas esculpidos por el aliento leproso de la niebla.
Ahora están tallados a fuego ya cuchillo en la dura sustancia del presente,
una roca escindida que ahora permanece, que ya se desmorona,
que se escurre sin fin por la garganta de insaciables arenas.
Entre la oscilación y la caída, si no te deslizas hacia adelante, mueres.
Apresúrate, atrapa el petirrojo que huye, la escarcha que se disuelve en el jardín.
Somételos con un ademán tan rápido que se asemeje a la quietud,
a esa trampa del tiempo solapado que se desdobla en antes y en después.
Sólo conseguirás un presagio de plumas y un resabio de hielo.
A veces, pocas veces, un modelo para los esplendores y las lágrimas de tu porvenir.
¿Y qué fue del pasado, con su carga de sábanas ajadas y de huesos roídos?
¿Es nada más que un embalaje roto,
una mano en el vidrio ceniciento a lo largo de toda la alameda?
¿O un depósito inmóvil donde se acumulan el oro y las escorias de los días?
Pliega las alas para ver.
Esa mole que llevas creciendo a tus espaldas es tu albergue vampiro.
No me hables solamente de un panteón o de algún tribunal embalsamado,
siempre en suspenso y hasta el fin del mundo.
Porque también allí cada dibujo cambia con el último trazo,
cada color se funde con el tinte de la nueva estación o la que viene,
cada calco envejece, se resquebraja y pierde su motivo en el polvo;
pero el muro en que guardas estampadas las manos de la infancia
es ese mismo muro que proyecta unas manos finales sobre los muros de tu porvenir.
¿Y acaso ayer no asoma algunas veces como marzo en septiembre y canta en la enramada?
Todo es posible cuando se desborda y rehace un recuento la memoria:
imprevistas alquimias, peldaños que chirrían, cajones clausurados y carruajes en marcha.
Sorprendente inventario en el que testimonian hasta las puertas sin abrir.
Hoy, mañana o ayer, nunca ningún refugio donde permanecer inalterable entre la llama y el carbón.

Los oleajes se cruzan y conspiran como los visitantes en los sueños,
intercambian espumas, cáscaras, amuletos y papeles cifrados y jirones,
y todo tiempo inscribe su sentencia bajo las aguas de los otros tiempos,
mientras viajas a tumbos en tu tablón precario justo en el filo de las marejadas.
Pero hay algo, tal vez, que logró sustraerse a las maquinaciones de los años,
algo que estaba fuera de la fugacidad, la duración y la mudanza.
Guarda, guarda esa prenda invulnerable que cobraste al pasar y que llevas
oculta como un ladrón furtivo desde el comienzo hasta el futuro.
Estandarte o sortija, perla, grano de sal o escapulario,
describe una parábola de brasas a medida que te aproximas, que llegas, que te alejas:
tu credencial de amor en la noche cerrada.

Olga Orozco.

Pintura: "Perla", Joanna Sierko Filipowska.

Mis poetas favoritos: OLGA OROZCO.

Olga Nilda Gugliotta Orozco, más conocida como Olga Orozco, (Santa Rosa de Toay, 1920 - Buenos Aires, 1999) fue una poeta y cuentista argentina que perteneció a la Generación del 40. Era hija de un siciliano y de una pampeña.

Vivió en su ciudad natal, en la provincia de La Pampa, hasta los ocho años; luego se trasladó a Bahía Blanca y en 1936 se instaló en Buenos Aires. Se graduó como maestra, profesión que nunca ejerció, y más tarde se licenció en la facultad de Filosofía y Letras.

Polifacética, colaboró en las revistas Canto, A partir de cero, Sur, Cabalgata y Anales de Buenos Aires. Trabajó como periodista y en cierto momento llegó a tener ocho seudónimos, cada uno para escribir en un estilo distinto; durante años redactó los horóscopos del diario Clarín. Incursionó asimismo en el radioteatro como actriz. En 1961 obtuvo la beca del Fondo Nacional de las Artes; ganó diversos premios de poesía y en 1998 fue galardonada con el Octavo Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, una de las distinciones más importantes en lengua hispánica.

jueves, 29 de marzo de 2012

"SOLEDAD", Mayte Dalianegra

Ángel guardián, velas mis pasos
desde el instante primigenio.
Figura taciturna,
de la nocturna cúpula celeste surgida,
manas de los confines de mi memoria,
como satélite me orbitas
y me guías hasta el Armagedón de mis células,
hasta la molienda de mi osamenta.

Del mismo atroz modo,
atomizas mis esperanzas
—mieses maduras a la sombra del filo de la guadaña—
y las desintegras en mares de arcilla.
De barro soy,
mero ladrillo de adobe
de ese arcosolio donde yace sepulta la alegría.

Espectro mío, más mío que ninguna otra cosa,
eres mi amiga más verdadera e infalible,
la amante con quien me amancebo,
con quien trenzo mis piernas y mis manos
- carnal enredadera cautiva de agonía -
mi lengua y el palpitar de mis vísceras,
a quien entrego la dulzura de mis pupilas
y el calor de mis senos.

Querida mía,
da igual si te amo o te aborrezco,
no me abandonarás en este tremendo periplo
y nada te importa que te escupa,
que te insulte y que te afrente.
Tú, ángel mío, espectro mío, amante mía,
fiel hasta el suspiro postrero, me besas.

Mayte Dalianegra

Pintura: “Angelus” (2008)  Joanna Chrobak

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viernes, 23 de marzo de 2012

"MONZÓN", Mayte Dalianegra

Monzón, ¡qué palabra!
suena a esfera construida
con circunferencias
ensartadas sobre un eje polar,
a esfera armilar armada
en ignotos confines,
en cosmos imaginarios,
puede que hasta antagónicos
y tan exóticos,
que los aromas del curry,
del azafrán,
del aceite de copra…
invadan la estratosfera entera
con sus fragantes leyendas
y ese cielo grave, plúmbeo,
húmedo, tornasolado,
que vira del naranja al gris,
se estremezca
como útero convulso
por el parto múltiple del éter.

¡Rompa entonces aguas
la célica matriz
y rasgue el celofán del aire!
¡Que la fuerza y la velocidad
se entronicen y unjan
como señoras del firmamento!

El viento portará las partículas
de un universo que se tritura,
y se desplomarán diamantinas perlas de cristal
con la violencia de su peso
—lloverá—
sobre la tierra reseca y árida,
sedienta de la lujuria de la vida.

Mayte Dalianegra

Pintura de Subrata Gangopadhyay

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"PARA EDISON SIMONS", María Zambrano.

El agua ensimismada
¿piensa o sueña? El árbol que se inclina buscando sus raíces,
el horizonte, ese fuego intocado
¿se piensan o se sueñan?
El mármol fue ave alguna vez,
el oro llama;
el cristal aire o
lágrima
¿Lloran su perdido aliento?
¿Acaso son memoria de sí mismos
y detenidos se contemplan ya para siempre?
Si tú te miras, ¿qué queda?

María Zambrano.

Pintura: "In the mountains" (En las montañas) 1867, Albert Bierstadt.

"DELIRIO DEL INCRÉDULO", María Zambrano.

Bajo la flor, la rama,
sobre la flor, la estrella,
bajo la estrella, el viento.
¿Y más allá? Más allá ¿no recuerdas?, sólo la nada,
la nada, óyelo bien, mi alma,
duérmete, aduérmete en la nada,
si pudiera, pero hundirme.

Ceniza de aquel fuego, oquedad,
agua espesa y amarga,
el llanto hecho sudor,
la sangre que en su huida se lleva la palabra.
Y la carga vacía de un corazón sin marcha.
De verdad ¿es que no hay nada? Hay la nada.
Y que no lo recuerdes. Era tu gloria.

Más allá del recuerdo, en el olvido, escucha
en el soplo de tu aliento.
Mira en tu pupila misma dentro,
en ese fuego que te abrasa, luz y agua.

Mas no puedo. Ojos y oídos son ventanas.
Perdido entre mí mismo no puedo buscar nada,
no llego hasta la Nada.

María Zambrano.

Pintura: " Heliodores woodstar and a pink orchid" (1871) Martin Johnson Heade.

lunes, 19 de marzo de 2012

"PIRAUSTA", Mayte Dalianegra

Ansiando perpetuar lo efímero,
confundimos con piraustas
las mariposas que nos aquejan
el estómago de un mal
que nos indispone
—acrecentándose éste hasta abrasarnos
las células con un magma en ebullición—
y creyendo a las delicadas lepidópteras
de ignífugas alas,
las arrojamos,
sin la menor conmiseración,
a la despiadada llama,
para heredar,
indefectiblemente,
la urna cineraria de un holocausto
que se repite
—eterno ciclo—
todas y cada una de las veces,
que sentimos ese aleteo vaporoso y frágil
que anuncia la llegada del amor.

Mayte Dalianegra

Pintura: “Psique”, Guillaume Seignac ( 1870 – 1924)

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"MUCHAS GRACIAS", María Zambrano.

Muchas gracias
muy, muy agradecido
mas no, está muy bien

Os lo agradezco señora
no hay de qué
váyase usted, apresúrese
está completo, pero está muy bien

Un farolero, un haragán,
un sabelotodo,
la plaza del Alma, un bombero,
me da igual

Cuando usted quiera
¡Ah señora si usted supiese!
está bien
los viejos buenos tiempos

Pero París es París y es así
mas no. Oh sí, yo comprendo,
L´Etoile, Notre Dame, Les Champs,
está encendido, ¿cómo no?
busco, ya encontraré, ya he encontrado
¿ya?

Pues bien, vaya, apresúrese
Y cómo no.

María Zambrano.

(Traducción de Jesús Moreno Sanz).


 ORIGINAL EN FRANCÉS.

Merci bien
trés, trés merci
mais non, c´est trés bien

Je vous en prie madame
n´a pas de quoi
Allez, allez vite
c´est complete, mais c´est trés bien.

Un cabotin, un fumiste,
un debrouillard,
la place de L´Alma, un pompier
ça m´est egal

Quand vous voudrez
Ah! madame si vous saviez
c´est bien
les vieux bon temps

Mais Paris c´est Paris et c´est trés bien
mais non. Moi, je comprend
Le Etoile, Notre Dame, Les Champs
c´est entendu, pour quoi pas?
je trouve, je trouverai, j´ai trouvé
¿dejá?

Eh bien!: allez, allez, vite
pour quoi pas?

María Zambrano (1946).

Pintura: "Les Quais et Notre Dame, París", Édouard Léon Cortés (1882 - 1969).

Mis poetas favoritos: MARÍA ZAMBRANO.

María Zambrano Rodríguez fue una ensayista, filósofa y poeta española.  Nació en Vélez Málaga, en 1907 y falleció en Madrid en  1991. Discípula de J. Ortega y Gasset, Zubiri y Manuel García Morente, fue una de las figuras capitales del pensamiento español del siglo XX.

Profesora en la Universidad Complutense de Madrid, se exilió al término de la Guerra Civil y ejerció su magisterio en universidades de Cuba, México y Puerto Rico. Tras residir en Francia y Suiza, regresó a España en 1984. Fue galardonada con el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades (1981), y el Cervantes (1988).

Su pensamiento, vinculado a las corrientes vitalistas del siglo XX, giró en torno a la búsqueda de principios morales y formas de conducta que fueran aplicables a los problemas cotidianos. Su preocupación mística, la forma de abordar los conflictos éticos, y el estudio de la interrelación entre realidad y verdad, reclamaban la necesidad de un profundo diálogo entre el ser y su entorno.

Para ella era preciso establecer tres modos de razonamiento: el cotidiano, el mediador y el poético. Desde este último se aproximó a lo sagrado, el lugar donde se encuentra la explicación de lo trascendente, la lógica del misterio.

En su amplísima producción destacan: Filosofía y poesía (1939), La confesión, género literario y método (1943), El pensamiento vivo de Séneca (1944), La agonía de Europa (1945), Hacia un saber sobre el alma (1950), El hombre y lo divino (1955), España, sueño y verdad (1965), El sueño creador (1965), La tumba de Antígona (1967), El nacimiento. Dos escritos autobiográficos (1981), De la Aurora (1986), Senderos (1986), Delirio y destino (1988), y Los sueños y el tiempo (1992), entre otros.

viernes, 16 de marzo de 2012

"LA SONRISA", Mayte Dalianegra

La sonrisa me acecha en la boca
cada vez que me acerco a ver
tu semblante sin ojos ni labios,
ni nariz, ni cejas siquiera,
rostro de papel en blanco,
traza de humo que se va por esa chimenea
que es la compañía,
y caldea el ambiente
gélido de una soledad compartida,
de esa soledad nacida con nuestra carne
para morir con ella.

Faro eres alumbrando mi noche,
a buen puerto me guías,
al del amanecer de la florida primavera
engalanando de color mis balcones,
o al de un día de verano
de inquietos delfines
retozando con mil cabriolas sobre olas azul y oro.

Aquí vengo,
a encontrarme contigo una vez más,
a elevar las comisuras de los labios
y entreabrirlos para que la gozosa
comitiva de una verbena
con fuegos de artificio,
o quizá de un carnaval en plena efervescencia,
se abra paso y ocupe mi otrora inexpugnable castillo.

Mayte Dalianegra

Pintura de Rolf Armstrong (1889 – 1960)

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"POEMA 128 , ITALIA MÍA, AUNQUE EL HABLAR SEA VANO (CANCIONERO)", Francesco Petrarca.

Italia mía, aunque el hablar sea vano
a las llagas mortales
que veo en tu bello cuerpo dolorido,
quiero al menos que sean mis quejas tales
cual pide Arno toscano,
y Tíber y Po, donde hoy lloroso anido,
Señor cortés, te pido
que la piedad que te condujo a tierra
te vuelva aquí a tu amado y almo suelo;
verás, Rector del cielo,
por qué liviana causa hay cruda guerra.
Los pechos que arde y cierra
fiero y soberbio Marte,
ábralos tu Piedad, Señor, y apague;
y en ellos, aun sin arte,
haz que mi lengua tu Verdad propague.

Vosotros, a quien dio Fortuna el freno
de esta Italia granada,
por la que compasión ninguna os pliega,
¿qué hace aquí tanta extranjera espada?
¿Por qué el verde terreno
con la sangre barbárica se riega?
Un vano error os ciega;
veis poco, y os creéis ver demasiado,
pues en mano venal buscáis fe ardiente;
y cuanta es más la gente
más del rival es cada cual cercado.
¡Oh diluvio engendrado
de desiertos lejanos
para inundar nuestra campiña opima!
Si esto hacen nuestras manos
¿quién habrá que nos salve y nos redima?

Le dio Naturaleza a nuestro estado,
haciendo el Alpe escudo,
defensa ante la cólera germana;
mas ciego afán contra su bien tal pudo,
que luego ha procurado
que el sano cuerpo estrague sarna insana.
En esta jaula, hircana
fiera salvaje y grey mansa e incruenta
de modo están que siempre el mejor gime;
y, porque más lastime,
viene este mal de gente a ley no atenta,
a quien, como se cuenta,
abrió tal Mario el flanco
que aún vive la memoria de su brío,
cuando, en cansancio franco,
sangre fue el agua que bebió del río.

De César callo, quien de todo prado
bañó en sangre la hierba,
allá donde su hueste el pie ponía,
Hoy parece, ¡oh estrella ahora proterva!,
que a Dios damos enfado:
vosotros ved, pues tanto Italia os fía.
Vuestra discordia impía
gastan del mundo la más bella parte.
¿Qué culpa o juicio ordena, o qué destino
sitiar pobre vecino,
ansiar menguada hacienda incontinente,
y la extranjera gente
buscar al ver que a gusto
vierte la sangre y pone al alma precio?
A la verdad me ajusto,
que no me anima el odio ni el desprecio.

¿Y no os catáis aún, tras tanta seña,
del bavárico engaño,
que alzando el dedo con la muerte juega?
Peor siento la burla yo que el daño.
Mas vuestra sangre preña
más la campiña, pues la ira os ciega.
Pensad mientras se llega
la tercia hora y podréis ver cómo el hombre
precia al extraño cuando a sí abomina.
Gentil sangre latina,
el peso de esta carga no os asombre;
no hagáis ídolo un nombre
hinchado y sin cimiento;
que el que derrote hoy gente riscosa
a nuestro entendimiento
pecado es nuestro, y no natural cosa.

¿No es éste el lar que vi yo el primer día?
¿No es éste el nido mío
donde crïado fui tan dulcemente?
¿Y no es ésta la patria de que fío,
madre benigna y pía,
que sirve de mortaja hoy a mi gente?
Por Dios, esto la mente
os mueva y con piedad miréis cada uno
las lágrimas del pueblo doloroso,
que, pues en vos reposo
sólo espera tras Dios, si de consuno
mostráis favor alguno,
virtud, no destemplanza,
tomando el arma, hará el combate breve,
que la antigua pujanza
aún Italia por sus venas mueve.

Señores, ved cuán presto el tiempo viaja
y cómo huye la vida,
y la muerte a la espalda va tras ella.
Pensad, aunque hoy viváis, en la partida,
que el alma sin alhaja
aquella última vía sola huella.
Aquí antes que aquella,
dejad odio o desdén poco cristiano,
que son para el reposo contratiempo;
y aquel que pierde el tiempo
en hostigar al otro, en más humano
acto de ingenio o mano,
en más bella alabanza,
en más honesto estudio se divierta.
Así más bien se alcanza,
y la vía del cielo se halla abierta.

Canción, yo ahora te exhorto
a que des tu mensaje cortésmente,
porque entre gente altiva que irás veo
y vicia su deseo
aquel uso ya antiguo e impertinente
de oír sólo a quien miente.
Allí, cuando en la cita
te escuchen los que aún son del bien oidores,
diles: «¿Quién me acredita?
Yo, que gritando voy: "¡Paz, paz, señores!"»

Francesco Petrarca.

ORIGINAL EN ITALIANO DEL S. XIV.

talia mia, benché ’l parlar sia indarno
a le piaghe mortali
che nel bel corpo tuo sí spesse veggio,
piacemi almen che ’ miei sospir’ sian quali
spera ’l Tevero et l’Arno,
e ’l Po, dove doglioso et grave or seggio.
Rettor del cielo, io cheggio
che la pietà che Ti condusse in terra
Ti volga al Tuo dilecto almo paese.
Vedi, Segnor cortese,
di che lievi cagion’ che crudel guerra;
e i cor’, che ’ndura et serra
Marte superbo et fero,
apri Tu, Padre, e ’ntenerisci et snoda;
ivi fa che ’l Tuo vero,
qual io mi sia, per la mia lingua s’oda.

Voi cui Fortuna à posto in mano il freno
de le belle contrade,
di che nulla pietà par che vi stringa,
che fan qui tante pellegrine spade?
perché ’l verde terreno
del barbarico sangue si depinga?
Vano error vi lusinga:
poco vedete, et parvi veder molto,
ché ’n cor venale amor cercate o fede.
Qual piú gente possede,
colui è piú da’ suoi nemici avolto.
O diluvio raccolto
di che deserti strani
per inondar i nostri dolci campi!
Se da le proprie mani
questo n’avene, or chi fia che ne scampi?

Ben provide Natura al nostro stato,
quando de l’Alpi schermo
pose fra noi et la tedesca rabbia;
ma ’l desir cieco, e ’ncontr’al suo ben fermo,
s’è poi tanto ingegnato,
ch’al corpo sano à procurato scabbia.
Or dentro ad una gabbia
fiere selvagge et mansüete gregge
s’annidan sí che sempre il miglior geme:
et è questo del seme,
per piú dolor, del popol senza legge,
al qual, come si legge,
Mario aperse sí ’l fianco,
che memoria de l’opra ancho non langue,
quando assetato et stanco
non piú bevve del fiume acqua che sangue.

Cesare taccio che per ogni piaggia
fece l’erbe sanguigne
di lor vene, ove ’l nostro ferro mise.
Or par, non so per che stelle maligne,
che ’l cielo in odio n’aggia:
vostra mercé, cui tanto si commise.
Vostre voglie divise
guastan del mondo la piú bella parte.
Qual colpa, qual giudicio o qual destino
fastidire il vicino
povero, et le fortune afflicte et sparte
perseguire, e ’n disparte
cercar gente et gradire,
che sparga ’l sangue et venda l’alma a prezzo?
Io parlo per ver dire,
non per odio d’altrui, né per disprezzo.

Né v’accorgete anchor per tante prove
del bavarico inganno
ch’alzando il dito colla morte scherza?
Peggio è lo strazio, al mio parer, che ’l danno;
ma ’l vostro sangue piove
piú largamente, ch’altr’ira vi sferza.
Da la matina a terza
di voi pensate, et vederete come
tien caro altrui che tien sé cosí vile.
Latin sangue gentile,
sgombra da te queste dannose some;
non far idolo un nome
vano senza soggetto:
ché ’l furor de lassú, gente ritrosa,
vincerne d’intellecto,
peccato è nostro, et non natural cosa.

Non è questo ’l terren ch’i’ toccai pria?
Non è questo il mio nido
ove nudrito fui sí dolcemente?
Non è questa la patria in ch’io mi fido,
madre benigna et pia,
che copre l’un et l’altro mio parente?
Perdio, questo la mente
talor vi mova, et con pietà guardate
le lagrime del popol doloroso,
che sol da voi riposo
dopo Dio spera; et pur che voi mostriate
segno alcun di pietate,
vertú contra furore
prenderà l’arme, et fia ’l combatter corto:
ché l’antiquo valore
ne gli italici cor’ non è anchor morto.

Signor’, mirate come ’l tempo vola,
et sí come la vita
fugge, et la morte n’è sovra le spalle.
Voi siete or qui; pensate a la partita:
ché l’alma ignuda et sola
conven ch’arrive a quel dubbioso calle.
Al passar questa valle
piacciavi porre giú l’odio et lo sdegno,
vènti contrari a la vita serena;
et quel che ’n altrui pena
tempo si spende, in qualche acto piú degno
o di mano o d’ingegno,
in qualche bella lode,
in qualche honesto studio si converta:
cosí qua giú si gode,
et la strada del ciel si trova aperta.

Canzone, io t’ammonisco
che tua ragion cortesemente dica,
perché fra gente altera ir ti convene,
et le voglie son piene
già de l’usanza pessima et antica,
del ver sempre nemica.
Proverai tua ventura
fra’ magnanimi pochi a chi ’l ben piace.
Di’ lor: - Chi m’assicura?
I’ vo gridando: Pace, pace, pace.

Francesco Petrarca.

Pintura: "Meditación sobre la historia de Italia", Francesco Hayez (1791 - 1882).

miércoles, 14 de marzo de 2012

"ABRUPTO DESFILADERO", Mayte Dalianegra

Abrupto desfiladero
de este amor por el que muero.
Tornas de roca mi día,
de piedra rosa baldía
las horas en que te espero,
que no hay mal en quien porfía
hallarte, cuando te quiero.

Mayte Dalianegra

Pintura: “Desfiladero”, Antonio Muñoz Degraín (1840 – 1924)

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"PSEUDO HAIKU DEL AMOR DE UN DÍA", Mayte Dalianegra.

Sé que me amaste, sí, tan sólo un día,
trigo y cebada fui, de sol ungida.

Mayte Dalianegra.

Pintura: "In beauty's bloom" (En la flor de la belleza) 1901, obra inconclusa de Sir Lawrence Alma-Tadema.

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"SONETO 226, GORRIÓN MÁS SOLITARIO, EN NINGÚN TECHO (CANCIONERO)", Francesco Petrarca.

Gorrión más solitario en ningún techo
que yo jamás se vio, ni en bosque fiera;
que no vi sol jamás que ella no fuera,
ni tienen estos ojos más provecho.

Llorar siempre es mi sueño satisfecho,
dolor la risa, el alimento miera;
la noche afán, el cielo oscura esfera,
y duro campo de batalla el lecho.

El sueño es en verdad, como se cuenta,
pariente de la muerte, pues al alma
del afán por que vive la extravía.

Vosotros vega pura y opulenta,
ribera en flor y umbroso llano en calma,
tenéis la que ahora lloro gloria mía.

Francesco Petrarca.

ORIGINAL EN ITALIANO DEL S. XIV.

Passer mai solitario in alcun tetto
non fu quant’io, né fera in alcun bosco,
ch’i’ non veggio ’l bel viso, et non conosco
altro sol, né quest’occhi ànn’altro obiecto.

5Lagrimar sempre è ’l mio sommo diletto,
il rider doglia, il cibo assentio et tòsco,
la notte affanno, e ’l ciel seren m’è fosco,
et duro campo di battaglia il letto.

Il sonno è veramente, qual uom dice,
10parente de la morte, e ’l cor sottragge
a quel dolce penser che ’n vita il tene.

Solo al mondo paese almo, felice,
verdi rive fiorite, ombrose piagge,
voi possedete, et io piango, il mio bene.

Francesco Petrarca.

Pintura:  "Lesbia and her sparrow" (Lesbia y su gorrión), Edward John Poynter (1836 - 1919).

"UN CIPRÉS", Mayte Dalianegra.

Un ciprés, que no el de Silos,
epicentro de glorieta
de un sevillano jardín,
sirve de mástil al buque
de los poemas de Bécquer,
que navega entre suspiros
de románticos amores,
de broncíneos Cupidos.

Mayte Dalianegra.

Pintura: "Camino con ciprés bajo cielo estrellado" (1890) Vincent Van Gogh.

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martes, 13 de marzo de 2012

"¿QUÉ QUEDA?", Mayte Dalianegra.

¿Qué queda?
¿Qué queda de lo vivido contigo,
a tu lado?
Acaso un recuerdo vano y lejano de tu rostro ampuloso,
de las aristas insoslayables de tus gestos,
de tu desprecio por la verdad
y por los afectos leales, sinceros.

Acaso tus manos desnudando mi piel
de los rastros de otras manos,
tu boca sedienta bebiendo de la mía
como de una alberca,
tu sudor lustrando mi anatomía
indefensa ante tus ataques de fiera predadora:
eras tigre, león, lobo…
desmembrándome a besos, a dentelladas feroces,
transmutando mi linaje de gacela frágil
en lúbrico celo de pantera.

¿Qué queda de todo aquello?
Tan sólo la ingratitud de una entrega
que no supo de más recompensa que la pérdida.

Mayte Dalianegra.

Pintura: “María Magdalena en la cueva”, (1873), Jules-Joseph Lefebvre.
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" SONETO 10, GLORIOSA COLUMNA QUE SUSTENTA (CANCIONERO)", Francesco Petrarca.

Gloriosa columna que sustenta
nuestra esperanza y el blasón latino,
a quien no aparta aún del buen camino
la ira de Jove en lluvia o en tormenta,

no aquí alcázar, teatro ni opulenta
mansión sino un abeto, un haya, un pino
entre la hierba y el alcor vecino,
en que el poeta nueva rima inventa,

alzan al cielo el propio pensamiento
y el ruiseñor que dulcemente en calma
todas las noches llora sus quillotros,

de amorosos conceptos hinche el alma.
Pero haces tanto bien pobre contento
tú, señor, que te ausentas de nosotros.

Francesco Petrarca.

ORIGINAL EN ITALIANO DEL S. XIV.

Gloriosa columna in cui s’appoggia
nostra speranza e ’l gran nome latino,
ch’ancor non torse del vero camino
l’ira di Giove per ventosa pioggia,

qui non palazzi, non theatro o loggia,
ma ’n lor vece un abete, un faggio, un pino
tra l’erba verde e ’l bel monte vicino,
onde si scende poetando et poggia,

levan di terra al ciel nostr’intellecto;
e ’l rosigniuol che dolcemente all’ombra
tutte le notti si lamenta et piagne,

d’amorosi penseri il cor ne ’ngombra:
ma tanto ben sol tronchi, et fai imperfecto,
tu che da noi, signor mio, ti scompagne.

Francesco Petrarca.

Pintura: "Júpiter y Tetis" (1811) Jean Auguste Dominique Ingres. Museo Granet.
Aix-en-Provence (Francia).

sábado, 10 de marzo de 2012

"EL LAMENTO DE ARIADNA (CATULO 64. 132 - 157)", Gayo Valerio Catulo.

“¿Así  infiel, después de haber sido llevada de los altares ancestrales,
me has dejado en una playa desierta, traicionero Teseo?
Así, de salida, con el poder divino de los dioses olvidados,
¿verdad, oh persona, sin pensar, llevas a tu casa un maldito juramento en falso?  135
¿No era algo capaz de cambiar el plan de tu mente cruel?
¿Fue sin piedad a tu disposición,
para que tu pecho cruel  estuviera  dispuesto a compadecerse de mí?
Pero no se me han otorgado las cosas que antes  me habían sido prometidas
por tu  voz seductora, ni que esperar pueda ya estas cosas,  140
la esperanza de los matrimonios felices, la esperanza para una boda deseada,
que estas cosas, todas promesas vacías, los vientos en  pedazos airean.
Ahora  ya,  que ninguna mujer confiar en un hombre pueda,
que ninguna mujer espere  que los discursos de los hombres sean fieles,
mientras que desean  algo, la mente tiene el deseo de conseguirlo.   145
No temen  jurar nada, no se abstienen de prometer nada;
pero tan pronto como los deseos de la mente que desea se han cumplido,
de ninguna manera las palabras temen, de ninguna manera se preocupan por las  falsas promesas.
Por supuesto que te he salvado del centro de la turbina de la muerte,
y decidí  perder a un hermano 150
en lugar de fallarte, falso, en ese momento final.
A cambio me darás como presa a ser despedazada por las fieras
y las aves de gran tamaño, y yo, muerta, no seré enterrada con la tierra encima.
¿Qué tipo de leona te dio a luz debajo de un acantilado solitario?
¿Qué océano te escupió, después de haber sido concebido desde sus olas espumosas,  155
qué Sirte, qué depredadora Escila, qué terrible Caribdis,
que tales recompensas  pagas por una dulce vida?

Gayo Valerio Catulo.

ORIGINAL EN LATÍN.

'Sicine me patriis auectam, perfide, ab aris
Perfide, deserto liquisti in litore, Theseu?
Sicine discedens neglecto numine diuum,
Immemor a! deuota domum periuria portas?                       135
Nullane res potuit crudelis flectere mentis
Consilium? tibi nulla fuit clementia praesto,
Immite ut nostri uellet miserescere pectus?
At non haec quondam blanda promissa dedisti
Voce mihi, non haec miserae sperare iubebas,                     140
Sed conubia laeta, sed optatos hymenaeos,
Quae cuncta aereii discerpunt irrita uenti.
Nunc iam nulla uiro iuranti femina credat,
Nulla uiri speret sermones esse fideles;
Quis dum aliquid cupiens animus praegestit apisci,               145
Nil metuunt iurare, nihil promittere parcunt:
Sed simul ac cupidae mentis satiata libido est,
Dicta nihil metuere, nihil periuria curant.
Certe ego te in medio uersantem turbine leti
Eripui, et potius germanum amittere creui,                           150
Quam tibi fallaci supremo in tempore dessem.
Pro quo dilaceranda feris dabor alitibusque
Praeda, neque iniacta tumulabor mortua terra.
Quaenam te genuit sola sub rupe leaena,
Quod mare conceptum spumantibus exspuit undis,             155
Quae Syrtis, quae Scylla rapax, quae uasta Carybdis,
Talia qui reddis pro dulci praemia uita?

Gaius Valerius Catulus.

Pintura: "Ariadna" (1905), Herbert James Draper, Colección privada.

viernes, 9 de marzo de 2012

"SONETO 141, COMO NECIA EN VERANO VOLAR SUELE (CANCIONERO)", Francesco Petrarca.

Como a veces ocurre en el verano
que a la luz mariposa acostumbrada
por su agrado en los ojos de otros vuela,
donde llega a morir, y otro a dolerse,

así a mi sol fatal corro yo siempre
de los ojos que dan tanta dulzura
que Amor de la razón no estima el freno,
y quien piensa es vencido por quien ama.

Y veo bien qué esquivos me resultan,
y sé que moriré cierto por ello,
pues mi virtud contra el afán no puede;

mas me deslumbra Amor tan dulcemente
que lloro ajeno enfado, y no mi daño;
y ciega a su morir consiente el alma. 

Francesco Petrarca.

(Traducción de Jacobo Cortines).

EN EL ORIGINAL EN ITALIANO DEL S. XIV

Come talora al caldo tempo sòle
semplicetta farfalla al lume avezza
volar negli occhi altrui per sua vaghezza,
onde aven ch’ella more, altri si dole:

cosí sempre io corro al fatal mio sole
degli occhi onde mi vèn tanta dolcezza
che ’l fren de la ragion Amor non prezza,
e chi discerne è vinto da chi vòle.

E veggio ben quant’elli a schivo m’ànno,
10e so ch’i’ ne morrò veracemente,
ché mia vertú non pò contra l’affanno;

ma sí m’abbaglia Amor soavemente,
ch’i’ piango l’altrui noia, et no ’l mio danno;
et cieca al suo morir l’alma consente.

Francesco Petrarca.

Pintura:  "Cupido y Psique" (1898),  Middleton Alexander Jameson.


Mis poetas favoritos: FRANCESCO PETRARCA.

 Petrarca, de nombre completo Francesco Petrarca, nació el 20 de julio de 1304 en Arezzo. Cuando tenía ocho años, su familia se trasladó de Toscana a Avignon (Francia). En 1326, tras la muerte de su padre, Petrarca, que había estado estudiando Leyes en la Universidad de Bolonia, regresó a Avignon, donde pronunció los votos eclesiásticos menores, hacia 1330. El Viernes Santo de 1327, vio por primera vez a Laura (posiblemente la dama Laure de Noves, (hacia 1308-1348), la mujer idealizada por el poeta, cuyo nombre inmortalizó a través de sus poemas líricos, y que le inspiró una pasión que se ha convertido en proverbial por su constancia y pureza.

Poeta y humanista italiano, considerado el primero y uno de los más importantes poetas líricos modernos. Su perfeccionamiento del soneto influyó en numerosos poetas posteriores, desde los españoles Garcilaso de la Vega y Quevedo hasta los ingleses William Shakespeare y Edmund Spenser. Su amplio conocimiento de los autores de la antigüedad y su restauración del latín clásico le valieron la reputación de "primer gran humanista", pero, además, contribuyó definitivamente a la instauración del italiano vernáculo como lengua literaria. 

jueves, 8 de marzo de 2012

"MY OWN GRAVITY", Metropol.

Metropol es un grupo de indie pop-rock de Valencia, España, con influencias de bandas tan célebres como U2, The Killers, Oasis, Tindersticks, Coldplay, Radiohead, Pink Floyd…

Desde el lanzamiento de su primer EP en el 2006, han experimentado el mayor incremento de número de contactos en Myspace por parte de un grupo español.

Gracias a esto, han tenido la oportunidad de estar en comunicación con muchos fans de todo el mundo y un buen número de directores, los cuales se han ofrecido para llevar a cabo una serie de vídeos (uno por cada canción incluida en el disco) y que están ahora disponibles para ver en su página oficial www.metropolband.com

Al final del 2009, Metropol entró en el estudio para grabar su disco debut. Después de un año y medio de duro trabajo, finalmente consiguieron lanzar su disco auto-producido titulado “My Own Gravity”, en la primavera de 2011.

 Debido a la difícil situación de la industria musical española, Metropol está actualmente tratando de lanzar su álbum fuera de las fronteras, en los países en los que creen en su música y en los que se ha demostrado que tienen una gran audiencia.

El disco está disponible para la descarga gratuita tanto desde la página oficial del grupo, como desde su Facebook.

Nombre del grupo: METROPOL
Título del disco: MY OWN GRAVITY
Año de lanzamiento: 2011
Web Oficial:
 www.metropolband.com
 Discográfica: Coffy Entertainment

Componentes:
Ray: voz y coros.
George: guitarra, piano y coros.
Julio: piano, guitarra y coros.
J: bajo y coros.
Javi: bateria y coros.

Canción(1): Collision
MP3 Link(1): http://soundcloud.com/metropolband/collision-7
Youtube Link(1): http://www.youtube.com/watch?v=IoM9b-2Flp0

Canción(2): My Own Gravity
MP3 Link(2): http://soundcloud.com/metropolband/my-own-gravity
Youtube Link(2): http://www.youtube.com/watch?v=T5oJ-p2z78s

Canción(3): Constellation
MP3 Link(3): http://soundcloud.com/metropolband/constellation
Youtube Link(3): http://www.youtube.com/watch?v=zbIQxk8v67k

Full album streaming:
http://soundcloud.com/metropolband/sets/my-own-gravity

Links:

Descarga gratuita del disco desde la página oficial:
http://www.metropolband.com/download/

Descarga gratuita del disco desde Facebook:
https://www.facebook.com/pages/Metropol/5578534905?sk=app_146157758832243





"PSEUDO HAIKU DE LAS FAROLAS", Mayte Dalianegra.

Farolas, estrellas
en la noche urbana
iluminando órbitas de transeúntes.

Mayte Dalianegra.

Pintura: "Noche estrellada sobre el Ródano" (1888) Vincent Willem van Gogh.

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"HEMOS VUELTO", Mayte Dalianegra

Hemos vuelto
para naufragar
enredados en sogas de algas,
para macerar las heridas
en salitre y que el dolor florezca
—orgulloso y punzante—
como una rosa de azafrán irguiendo
las lanzas doradas de sus estambres,
y hurgando con precisión las cicatrices.

Hemos vuelto
a la vida, al momento mismo del nacimiento,
para fenecer instantes después
cubiertos aún por la sangrante placenta.

Hemos vuelto a esto nuestro
para morir —un sucumbir de segundos
a manos de las siniestras agujas del reloj.

Mayte Dalianegra



Pintura: "La rosa de oro",  2007, Donato Giancola

Safe Creative #1202191110431

lunes, 5 de marzo de 2012

"GREGUERÍA", Ramón Gómez de la Serna.

Los monos no encanecen porque no piensan.

Ramón Gómez de la Serna.

Pintura: "Autorretrato con collar de espinas", 1940, Frida Kahlo.

"GREGUERÍA", Ramón Gómez de la Serna.

El agua se suelta el pelo en las cascadas.

Ramón Gómez de la Serna.

Pintura: "Bridal veil falls, Yosemite" (Cascada de velo nupcial, Yosemite), 1871, Albert Bierstadt.

"GREGUERÍA", Ramón Gómez de la Serna.

Lo peor del loro es que quiera hablar por teléfono.

Ramón Gómez de la Serna.

Pintura: "Las vidas tranquilas con frutas y loro", Broncia Koller Pinell (1863-1934).

"GREGUERÍA", Ramón Gómez de la Serna.

El que está en Venecia es el engañado que cree estar en Venecia. El que sueña con Venecia es el que está en Venecia.

Ramón Gómez de la Serna.

Pintura: "Bridge of sighs" (Puente de los suspiros) 1904, John Singer Sargent.

"GREGUERÍA", Ramón Gómez de la Serna.

El perfume es el eco de las flores.

Ramón Gómez de la Serna.

Pintura de Pieter Wagemans.

"GREGUERÍA", Ramón Gómez de la Serna.

Venecia es el sitio en que navegan los violines.

Ramón Gómez de la Serna.

Pintura: "Venice, sketching on the Giudecca" (Venecia, bosquejando en la Giudecca) 1904, John Singer Sargent.

Mis poetas favoritos: RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA.

Ramón Gómez de la Serna fue un escritor español (Madrid, 1888-Buenos Aires, 1963).  Licenciado en derecho por la Universidad de Oviedo, consagró su vida exclusivamente a la actividad literaria, en la que se mostró como un escritor fecundo y pionero de un tipo de literatura que, dentro de la más pura vanguardia, se erige como una construcción personal de gran originalidad.

Sus primeras obras muestran una actitud crítica e innovadora frente al panorama literario español, dominado por los noventayochistas, y coinciden con la dirección, asumida desde 1908, de la revista Prometeo, receptora y difusora de los primeros manifiestos vanguardistas en España, de los que fue su primer e incondicional defensor e impulsor. Animador indiscutible de la vida literaria madrileña, en 1914 creó una de las tertulias más frecuentadas y famosas con que ha contado Madrid, la del Café Pombo.

sábado, 3 de marzo de 2012

"VANITAS VANITATIS", Mayte Dalianegra.

Los párpados, cúpulas celestes soslayadas,
mirada sigilosa de felino rastro
apremiada por el reflejo propio
en la pulida plata
-pavesas centelleando hambrientas
en el cenit de la pupila-.

Las yemas lubricadas de codicia
moldeando esféricos planetas,
palomas que arrullan de nácar
la órbita del esbelto cuello,
y repiten, con tañido de campana,
su valor y su valía.

Una sonrisa de maliciosa Monalisa
de carnes entibiadas bajo el bordado lino
del protector acaudalado,
y a reinar por tierras y mares y cielos,
coronada de oro y de esmeraldas,
de rubíes y zafiros y topacios,
de ágatas, turquesas, turmalinas,
con la piel enquistada de brocados,
de terciopelos y sedas,
tafetanes abrochados de azabaches,
de corales y marfiles, de ópalos.

Las preseas y los nobles metales,
deslumbrando con sus fastos
la  imagen que el refulgente vidrio devuelve.

Mayte Dalianegra.

Pintura: “Vanity”, (“Vanidad”),  Frank Cadogan Cowper,  (1877–1958). 
Safe Creative #1202131076643

jueves, 1 de marzo de 2012

"MARRAKECH", Mayte Dalianegra.

Marrakech, doncella de rosada tez,
ceñida tu cintura de murallas
conteniendo el vientre de odalisca
de tu medina por Dédalo pergeñada.
Bajo el casto velo de tu aire diáfano,
alminares como lanzas hiriendo el cielo.

Derretidos los adobes de tu Plaza
 por el fuego impío del astro rey
-bajo pies de cuentacuentos
y panzas de cobras que airadas danzan-
refulges en el latón espejuelado
que labra el orfebre diestro
en el manejo del buril y del cincel.

Pudorosa, te ocultas en la intimidad
de ajardinados patios
-riads, oasis de esmeraldina frescura-
allí tintinea la música de unas fuentes
cuyas aguas se remansan en albercas,
arrullando a mariposas y libélulas.

Embalsaman el ambiente con su aroma,
azahares de purísima esencia,
el meloso azúcar del jazmín,
el tomillo, la menta, la hierbabuena,
el almizcle hormonado, penetrante,
el cedro y el sándalo taraceados…
las exóticas especias, que en tus zocos,
se entreveran con abigarrado gentío.

Y más allá de tu ombligo, en el Guéliz,
entre muros azul profundo, abisal,
las entrañas de un vergel verde, feraz,
cromática bengala envuelta en buganvillas y palmeras,
bíblico edén de patrón humano
y caleidoscópica evocación.

Mayte Dalianegra.

Pintura de Andrés Rueda.

Ésta y otras pinturas de Andrés Rueda, en sus blogs: ANDRÉS RUEDA, PÁGINA PERSONAL

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"HAIKU (la jaula)", Mayte Dalianegra

La jaula cuelga
del techo de un serrallo.
Está vacía.

(Mayte Dalianegra)

  Pintura: “The drawing room at Townshend House”
(“El salón de la Casa Townshend”) 1885, Sir Lawrence Alma-Tadema

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