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domingo, 16 de febrero de 2014

"LA BIBLIOTECA DE BEARDSLEY", Domingo F. Faílde

Si cierro la ventana, si la helada penumbra
enciendo de esta estancia, el otoño,
la quejumbre amarilla de la tarde, la dulce
llovizna con que acaso
trenza su vals la luz,
quedarán a la puerta, seguirán a la puerta,
aguardando
el discurrir monótono de la eternidad,
mientras aquí desfilan
mares, islas, ensueños,
huyendo de las doce campanadas
que saltan del reloj.

Mas dónde, sin embargo, la languidez del tiempo
esconde su pañuelo. Pues la niebla,
que ya empieza a espesarse, va invadiendo
también este aposento donde el silencio huele
a pergamino y moho (sobre la mesa,
se ha desmayado un libro, frío como ese búcaro
en cuyo vientre el sol palidecía).

Yo no sé dónde suena
el clavecín del viento
ni, en otro orden de cosas, si, a lo lejos,
Elgar,
fastuosamente,
enciende los faroles del crepúsculo,
es decir,
la tristeza,
que en su carroza alada
viene a cenar conmigo como todas las tardes.

Aunque a estas alturas,
no sé si este pendón me ama o tan sólo
quiere jugar al bridge.

Domingo F. Faílde.

Pintura de Mark Cummings.

"EPIGRAMA", Domingo F. Faílde

Confiabas, necio, en la posteridad,
y al juicio de la historia
legabas tus minutos. Al trueque del futuro
inmolaste el presente, renunciando
a la gozosa potestad del acto, al impagable
deleite de morir en cada gesto.
La sentencia del tiempo
no mostrará mayor benevolencia.
Mas ahora eres viejo y no es posible
reescribir el pasado ni te queda una página,
un último minuto para rectificar.
¡Qué error, así, la vida!
Aguardar hasta el fin la absolución,
en tanto te maldices tú mismo y te condenas
a morir esa muerte
que habías, sin saberlo, continuamente muerto:
Los ríos, muchas veces, son el mar.

Domingo F. Faílde.

Pintura: "Escena neoclásica", Henry Pether (1830-1902).

miércoles, 12 de febrero de 2014

"EL NÁUFRAGO", Domingo F. Faílde

Si te asaltó el otoño en alta mar
y, lejos del abrigo
del puerto y sus buhíos,
amenaza zozobra tu velero,
aférrate al timón,
  endereza tu rumbo hacia otras radas
y dispón lo preciso
para resistir el invierno.

No intentes regresar: en el océano
sólo el abismo emerge a estas alturas
y se embriagan de noche los ponientes.

Tras la popa, el origen
será sólo un recuerdo, la añoranza
de aquel paraíso que siempre se pierde,
  pues no es otro el destino de la felicidad.

Acepta, en fin, la ofrenda
de las gentes sencillas del fiordo:
  No podrán reparar la vía de agua
ni allegar provisiones a la despensa;
te cuidarán, no obstante, y sus muchachas
calentarán tu lecho.

Mira a tu alrededor: la primavera
no volverá a posarse en tu jardín.
 
 Domingo F. Faílde.
 
Pintura de Émile Friant.


"ACRÓPOLIS", Domingo F. Faílde

 La soledad, las calles,
tus pupilas. El alba,
vistiéndose de tul, bajo la lluvia
levísima, imprevista,
que arrecia desde el Sur.

Amanece despacio, va encendiéndose
el valle que desciende
de tu mirada al mar.

Porque eres tú la lámpara
  que hace arder el paisaje
y asciende por los fustes
densos del resplandor.

Abajo, sin embargo,
  queda intacto aquel rumbo
que el viento cercenó.

Si cerramos los ojos,
veremos que este mundo,
el mar y sus rosales,
fueron sólo esa luz.

Domingo f. Faílde.

Pintura: "Figura femenina descansando", Lawrence Alma-Tadema.

Mis poetas favoritos: DOMINGO F. FAÍLDE

Domingo F. Faílde nació en Linares, Jaén,  el 17 de octubre de 1948, y falleció en Jerez de la Frontera, Cádiz, 11 de febrero de 2014. Poeta español, Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada, fue profesor de Literatura y desempeñó su trabajo docente en Algeciras hasta su jubilación.

Casado en 2006 con la también poeta Dolors Alberola, residió en las ciudades de Algeciras y Jerez de la Frontera

Participó en la intensa actividad literaria y política de finales de los sesenta, integrado en el grupo de poetas brechtianos que alienta alrededor de diversas revistas, entre ellas 'Tragaluz', dirigida por Álvaro Salvador.

Fundador de revistas y otros medios, impresos y digitales, dirigió La Isla, suplemento cultural del diario Europa Sur, y colaboró en Cuadernos del Sur (diario Córdoba), Papel Literario (Diario Málaga-Costa del Sol) y otras publicaciones especializadas. Fue miembro de número del Instituto de Estudios Campo gibraltareños, de cuya Sección VI (Literatura y Periodismo) fue presidente, y socio fundador de la Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literarios.