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lunes, 18 de febrero de 2013

"SOBRE LA DIVULGACIÓN DEL SECRETO" (EL COLLAR DE LA PALOMA), Ibn Hazm

Los asuntos graves no los trates en chanza;
pero, si quieres algo fácil, no malgastes energías.
Cuando te asalten las vicisitudes del Destino
-y las acometidas de la fortuna son frecuentes-,
opón con prudencia el esfuerzo adecuado:
poco te bastará frente a poco; mucho frente a mucho.
¿No ves la candela? Recién encendida,
cuando empieza a lucir, la apaga un soplo.
Pero, cuando prenden en ella llama y fuego,
tu mismo soplo la aviva y la propaga.

Ibn Hazm.

Pintura: "Belleza del harén", Francisco Masrieva y Manovens (1842-1902).

"SOBRE QUIEN SE ENAMORA POR UNA SOLA MIRADA" (EL COLLAR DE LA PALOMA), Ibn Hazm

Pecaron mis ojos moviendo esta angustia de amor en mi corazón,
y mi corazón envió las lágrimas para vengarse de los ojos.
¿Cómo encontrar justas estas represalias del llanto,
cuando anegan las pupilas con sus fluidos torrentes?
Antes que la viese nunca la encontré para conocerla,
y el momento en que la vi fue nuestro último encuentro.

Ibn Hazm.

Pintura: "La portadora de café", John Frederick Lewis.

"SOBRE LA SUMISIÓN" (EL COLLAR DE LA PALOMA), Ibn Hazm


¿Volverán para nosotros los tiempos de la unión?
¿Tendrán un límite las vueltas de esta Suerte?
La espada se ha hecho sierva del palo.
La cautiva gacela se ha tornado león.

* * *

Cuando haces reproches, soy el más vil de los condenados a muerte.
La  falsa monedilla que rechaza la mano del cambista.
Pero, además, hallo placer en morir por tu amor.
¡Qué maravilla la de un condenado a muerte que se alegra!

* * *

Si los Persas hubieran visto el fuego de tus mejillas,
se habrían pasado sin emperadores ni magos.

* * *

Has venido a mí con una cara a la que agrada acercarse
y de cuyo lado enoja irse.
Mi condición no repugna que me hagas unos pocos reproches,
aunque se censuren las canas en el pelo.
El hombre, en sus adentros, a veces se reprocha a sí mismo,
y los puntos negros y los lunares agracian el rostro.
Pero es si son pocos, porque cuando son demasiados
lo estropean. ¿Quién alabará la demasía?

* * *

Ayúdale, porque de apenado que está,
llora, siendo a la vez papel, tinta y escrito.

* * *

No es reprobable rebajarse ante quien amamos,
pues en amor el más orgulloso se humilla.
No os maravilléis de que me someta en mi situación,
pues antes que yo se sometió al-Mustansir.
El amado no es nuestro parigual
para que, cuando le aguantes, tu aguante sea vil.
Si una manzana te cae en la cabeza y te hace daño,
el que después la despedaces, ¿será una venganza digna de fama?

* * *

Aprovecha la ocasión, porque has de saber
que las ocasiones pasan más deprisa que el relámpago.
¡Cuántas cosas que eran hacederas dejé para más tarde,
y luego, una vez idas, se hicieron nudos en mi garganta!
Date prisa a coger el tesoro que hallaste;
Arrebata la presa como el halcón en acecho.

Ibn Hazm

Pintura: "La muchacha persa" (1901), William Clarke Wontner.

"ESENCIA DEL AMOR" (EL COLLAR DE LA PALOMA), Ibn Hazm

Mi amor por ti, que es eterno por su propia esencia,
ha llegado a su apogeo, y no puede ni menguar ni crecer.
No tiene más causa ni motivo que la voluntad de amar.
¡Dios me libre de que nadie le conozca otro!
Cuando vemos que una cosa tiene su causa en sí misma,
goza de una existencia que no se extingue jamás;
pero si la tiene en algo distinto,
cesará cuando cese la causa de que depende.

* * *

No hay otra causa -¿lo sabes ?- de la victoria sobre los enemigos
ni otro motivo de que huyamos, si nos hacen huir,
que la tendencia de las almas de los hombres todos
hacia ti, ¡oh perla escondida entre las gentes!
Aquellos que te siguen no se perderán jamás,
pues avanzan todos, como viajeros nocturnos, hacia tu excelsa luz,
y aquellos que te preceden sienten que sus almas les hacen torcer el rumbo
hacia ti dócilmente, y todos vuelven sobre sus pasos.

* * *

¿Perteneces al mundo de los ángeles o al de los hombres?
Dímelo, Porque la confusión se burla de mi entendimiento.
Veo una figura humana; pero, si uso de mi razón,
hallo que es tu cuerpo un cuerpo celeste.
¡Bendito sea El que contrapesó el modo de ser de sus criaturas
e hizo que, por naturaleza, fueses maravillosa luz!
No puedo dudar que eres un puro espíritu atraído a nosotros
por una semejanza que enlaza a las almas.
No hay más prueba que atestigüe tu encarnación corporal,
ni otro argumento que el de que eres visible.
Si nuestros ojos no contemplaran tu ser, diríamos
que eras la Sublime Razón Verdadera.

* * *

En él verás subsistentes todos los opuestos.
Y así ¿cómo podrás definir los conceptos contradictorios?
¡Oh cuerpo desprovisto de dimensiones!
¡Oh accidente perdurable y que no cesa!
Derribaste para nosotros los fundamentos de la teología,
que, desde que apareciste, ha dejado de ser clara.

* * *

¡Oh esperanza mía! Me deleito en el tormento que por ti sufro.
Mientras viva, no me apartaré de ti.
Si alguien me dice: "Ya te olvidarás de su amor",
no le contesto más que con la ene y la o.

Ibn Hazm

Pintura: "Joven bereber", Josep Tapiró i Baró.

"TE AMO CON UN AMOR INALTERABLE" (EL COLLAR DE LA PALOMA), Ibn Hazm

Te amo con un amor inalterable,
mientras tantos amores humanos no son más que espejismos.
Te consagro un amor puro y sin mácula:
en mis entrañas está visiblemente grabado y escrito tu cariño.
Si en mi espíritu hubiese otra cosa que tú,
la arrancaría y desgarraría con mis propias manos.
No quiero de ti otra cosa que amor;
fuera de él no te pido nada.
Si lo consigo, la Tierra entera y la Humanidad
serán para mí como motas de polvo y los habitantes del país, insectos.

Ibn Hazm, 

Pintura: "Una belleza velada", Frederick Arthur Bridgman.

"POR TI TENGO CELOS" (EL COLLAR DE LA PALOMA), Ibn Hazm

Por ti tengo celos hasta de que te alcance mi mirada,
y temo que hasta el tacto de mi mano te disuelva.
Por guardarme de esto, evito encontrarme y
me propongo unirme contigo mientras duermo.
Así, mi espíritu, si sueño, está contigo,
separado de los miembros corporales,
escondido y oculto, pues para unirse contigo,
la unión de las almas es mejor mil veces
que la unión de los cuerpos.

Quisiera rajar mi corazón con un cuchillo,
meterme dentro de él y
luego volver a cerrar mi pecho,
para que estuvieras en él y
no habitaras en otro,
hasta el día de la resurrección y del juicio;
para que moraras en él durante mi vida y, a mi muerte,
ocuparas las entretelas de mi corazón en la tiniebla del sepulcro.

Me concediste un amor que antes me negabas,
y me lo diste a manos llenas.
Pero en ese instante ya no tenía necesidad de él,
cuando, de dármelo antes,
hubiera llegado a las entretelas del corazón.
De nada sirve la medicina
cuando se está a la muerte,
y, en cambio, es útil
quien da un remedio antes de la agonía.

Si mira, el que está vivo muere por su mirada.
si habla, dirías que se ablandan las piedras.
Es el amor como un huésped
que hizo alto en mi espíritu:
mi carne es su alimento;
mi sangre, su bebida.

Ibn Hazm. 

 Pintura: Belleza circasiana velada" (1876), Jean Léone Gérôme.


Mis poetas favoritos: IBN HAZM

Abu Muhammad `Ali ibn Ahmad ibn Sa`id ibn Hazm (Árabe: أبو محمد علي بن احمد بن سعيد بن حزم), más conocido como Ibn Hazm (Córdoba, 7 de noviembre de 994 - Montíjar (Huelva), 15 de agosto de 1064 ), fue un filósofo, teólogo, historiador, narrador y poeta hispanoárabe.

Realizó una intensa actividad política. Fue visir del califa Abderramán V, y a consecuencia de intrigas palaciegas estuvo en la cárcel en varias ocasiones y sufrió un breve destierro. Abandonó la actividad política para dedicarse a sus estudios de teología y derecho. Debió exiliarse en diferentes taifas de al-Ándalus tras la crisis del califato, exilio que le llevó a recorrer varias taifas: Sevilla, invitado por al-Mutadid o la taifa de Mallorca.

Fue un ingente polígrafo, cuyas miles de páginas no pueden reducirse a una breve explicación. Escribió obras históricas, como Risāla fī fadl al-Andalus (Epístola en elogio de Al-Andalus) o Naqt al-arus (Bordado de la novia), Yamharat ansāb al-arab (Linajes árabes), Al-fisal fī-l-milal wa-l-ahwā' wa-l-nihal (Historia crítica de las religiones, sectas y escuelas). Estas obras solo fueron superadas en occidente en el siglo XIX.