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sábado, 14 de junio de 2014

"EL SUEÑO DEBE MORIR MAÑANA", Ariel Canzani

Es demasiada paz el sueño
El sueño.

Debe morir.

No ser más
Que un recuerdo
En las retinas
Abisales
De los hombres.

Así tal vez
Girando siempre
En la zozobra
De días sin descanso
Sin ese reflejo
De muerte
Que nos va
Dando fuerzas
Podamos construir
El caos
Que debe estar
Moverse
Con nosotros.

Debe morir
El sueño.

Debe morir.

(Ariel Canzani)

Pintura: "El sueño" (La Rêve), Henri Rousseau (1910), Museo de Arte Moderno de Nueva York, 
Nueva York, Estados Unidos

"LOS DELFINES", Ariel Canzani


LLegaron en bandadas azules
gritando y saltando alborozados.

Jugaron carreras en la proa
pusieron en sus lomos plateados
espuma y sol y mis plegarias
rogando que la mar nunca se duerma.

Dijeron no y huyeron mis amigos del agua.

Ariel Canzani

Pintura de Diego Alejandro Bartolomé López

"LOS SUEÑOS", Ariel Canzani

Pondré
lagartos
en mis manos
abiertas
y dejaré
que duerman.

Y arañas
y hormigas
gigantes
y palomas
y dejaré
que duerman.

La tarde
caerá
sobre las olas
la noche
pintada
del color
de picos
de petreles
se llevará
mis ojos
y el alba
ensangrentada
me manchará
los dedos.

Pondré
mis sueños
en las manos
abiertas
y dejaré
que crezcan.

Ariel Canzani

Dibujo: "El lagarto indolente", Jaime Nieves

"COMO SI FUERA UN RITO...", Ariel Canzani


Como si fuera un rito
dejé por las cubiertas
las ropas que oprimían
mi piel y mis deseos.

En la quietud serena,
oscura, de la noche
quedé desnudo y libre
en actitud de entrega.

Estrellas infinitas
gimieron en mis brazos
y yo gemí con ellas
sediento, enamorado.

Estuve como un dios,
minutos, tal vez horas,
desnudo y voluptuoso
engendrando galaxias.

Los cúmulos trajeron
la lluvia hasta mi pecho
que fue corriendo dulce
en brazos, vientre, sexo...

Desnudo fui tomando
el mundo que dejara
y fui de nuevo el hombre
de los cansados ojos
y las cansadas ansias.

Ariel Canzani

Pintura de Nancy Fletcher

Mis poetas favoritos: ARIEL CANZANI

Ariel Canzani D. (1928-1983) Poeta. Fue director de la revista "Cormorán y delfín", una de las publicaciones de poesía argentina más difundidas por el mundo en las décadas del 60 y del 70. En el periódico "Alberdi", que se editaba en Vedia, provincia de Buenos Aires, tuvo una columna semanal, además de colaborar en revistas de América latina y de Europa. Dirigió las ediciones de poesía Dead Weight. "Poemas del círculo vicioso", "De mar en mar, de tierra en tierra" y "Poema para que viva la esperanza" son algunos de sus libros de poemas editados.
 
Ariel Canzani D. se adelantó a su tiempo en casi todos los temas centrales de la vida contemporánea. Ningún ámbito del pensamiento resultó ajeno a su búsqueda incesante. Estuvo invariablemente a la vanguardia de la literatura, la sociología, la filosofía, la psicología, y la ecología –acerca de la cual predicó tempranamente-. Como no podía ser de otra manera en un hombre de su temple moral y formación intelectual, se ubicó a la izquierda del pensamiento social. No transó con la obsecuencia ni con los obsecuentes, y pagó el precio correspondiente por no doblegarse ante los altares de la miseria espiritual establecida. Cuando murió, sabía que el socialismo soñado no habría de llegar, que el hombre no alcanzaba a llenar la silueta mínima indispensable como para plasmar esa simple utopía de fabricar un mundo de hombres, ni más ni menos. Soy de aquellos que sospechan que su muerte se adelantó a causa de la decepción y del asco, de la insoportable visión y padecimiento cotidiano de vivir irremisiblemente condenado a un mundo donde la poesía ha quedado confinada al ámbito reducido de las palabras, amurallada tras la inmarcesible hipocresía que define a la sociedad, y en particular, a la llamada sociedad occidental y cristiana. Los jóvenes poetas que alguna vez nos acercamos a su altura prometeica buscando consejo o ayuda, encontramos el torrente generoso de su cálida presencia de patriarca y de profeta. Nos dejó una obra vasta y majestuosa en su proyección vertical hacia las dimensiones más significativas y trascendentes de la existencia humana. Nos toca hoy continuar la obra que dejó inconclusa.