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miércoles, 25 de abril de 2012

"PRIMAVERA", Amanda Berenguer.

A veces en que estamos sobre el mundo
para ver la espantable maravilla,
en que vemos nacer la primavera
bajo un grito mortal, como los niños.
Hay veces tan difíciles, y estamos
de pie, en la irrespirable tolerancia
de la tierra, entre luces de peligro,
comiéndonos las uñas, escribiendo
una letra con tierra sobre el cielo,
para vernos el hasta dónde, el hasta
cuándo, y vernos a veces como muertos
con los huesos floridos, así reyes
yacentes y enjoyados. Para vernos.
Y hay veces entre otras, tan serenas,
en que vamos de sombra, y no se ve.

Amanda Berenguer.

Pintura: "Primavera" (1573), Giuseppe Arcimboldo.

"LA CARTA", Amanda Berenguer.

Escribo una carta infinita
en la pared ambigua del recipiente
que me contiene
unas veces adentro
otras veces afuera
sin levantar el bolígrafo
escribo una carta infinita

Amanda Berenguer.

Pintura: "Pensando", Francine van Hove.

sábado, 21 de abril de 2012

"COMUNICACIONES", Amanda Berenguer.

Urge el pensamiento conectando
¿se siente? ¿alguien entre líneas?
¿errata? ¿paréntesis? ¿qué signo?
¿escuchan?
(La claridad del lenguaje
tiene apenas
la intensidad ambigua del poniente).
Estamos aquí, lanzados a la noche
terrestre, apretujados,
aquí, en la noche terrestre, aquí
en la noche terrestre.
De nuevo el hilo
el cable roto, el deslumbrante
cortocircuito.
¿No oyen? ¿No se oye?
Palabras mías, insensatas,
hechas de furor y de locura,
cuantiosa tesitura negra
a borbotones desbordándose
hacia dentro, hacia
el fondo
interpolado de rígidas luciérnagas.

Tiembla y destella, hace señales,
todas son huellas de la eternidad,
enumeradas y prolijas,
cuernos de caza, al mundo
aullidos de perros, está el desierto,
toques de peligro, inútilmente,
pasos cambiados, ¿dónde?
campanas para niebla, una piel fosforescente,
pedidos de auxilio, y envenenada,
sirenas de patrulleros, llamando,
gritos de alarma, solo, solo, solo,
bocinas de ambulancias, se hace tarde,
quiero saber si se hace tarde.

Un código de emergencia,
un vaso de agua, un hueso
para la inteligencia,
un alfabeto de clave radioactiva,
o telepática, o nuclear,
o una sustancia de amor
para esta extrema ubicación,
25 de abril de 1963, otoño,
  en mi casa, hemisferio austral,
aparentemente a la deriva.

Amanda Berenguer.

Pintura de Gigino Falconi.

"¿NO QUIERES VENIR A LLORAR CONMIGO?", Amanda Berenguer.

¿No quieres venir a llorar conmigo?
Hay algo, la ciruela morada cayó del árbol,
una nube oscurece plácidamente
la habitación, ¿nadie?
goteaba la canilla de la cocina
serena y suave, te necesito, estoy
descendiendo por una escalera mecánica
que me lleva a ciegas, ¿soy yo?
sin embargo me veo sentada a la mesa
escribiendo y
“cuando quiero llorar no lloro
y a veces lloro sin querer”,
hermano mío, haremos una reunión
plañidera en las entrañas de la angustia,
el tiempo nos mira y nos engaña,
¿trampa? ¿alucinación? la ciruela morada
cayó del árbol -lo siento, dijo el viento -
y pasó de largo, llevándose lo más querido,
y aquí estoy, en el borde mismo
de lo que no sabemos, en este rincón
de la casa, te necesito, óigame quien me oiga,
¿quieres venir a llorar conmigo?

Amanda Berenguer.

Pintura de Aleksandra K. Nowak

Mis poetas favoritos: AMANDA BERENGUER

Amanda Berenguer (Montevideo, 1921 - 2010) fue una poetisa uruguaya. Académica de Honor de la Academia Nacional de Letras del Uruguay (2006). Miembro de la generación del 45. Casada en 1944 con el escritor José Pedro Díaz.

Quehaceres e Invenciones (1963) constituye un vuelco fundamental en su poesía que no hará más que aumentar en la continua búsqueda de nuevas estructuras poéticas y exploraciones sonoras y fónicas para expresar su original visión del mundo y del arte.

En 1986 recibe el premio "Reencuentro de Poesía" organizado por la Universidad de la República por "Los signos sobre la mesa. Ante mis hermanos supliciados". La dama de Elche (1987) recibe el primer premio en la categoría Poesía del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay. Municipal de Montevideo. La segunda edición de La dama de Elche, en 1990, recibe el Premio Bartolomé Hidalgo, que entrega la Cámara Uruguaya del Libro de Uruguay.