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sábado, 26 de febrero de 2011

"LA ENAMORADA", Alejandra Pizarnik.


Esta lúgubre manía de vivir,
esta recóndita humorada de vivir,
te arrastra, Alejandra, no lo niegues.

Hoy te miraste en el espejo
y te fue triste, estabas sola,
la luz rugía, el aire cantaba,
pero tu amado no volvió.

Enviarás mensajes, sonreirás,
tremolarás tus manos, así volverá
tu amado tan amado.

Oyes la demente sirena que lo robó,
el barco con barbas de espuma
donde murieron las risas,
recuerdas el último abrazo,
oh nada de angustias,
ríe en el pañuelo, llora a carcajadas,
pero cierra las puertas de tu rostro
para que no digan luego
que aquella mujer enamorada fuiste tú.

Te remuerden los días,
te culpan las noches,
te duele la vida tanto tanto,
desesperada, ¿adónde vas?
desesperada, ¡nada más!

Alejandra Pizarnik.

Pintura:"Aenor" o  "Inspiring figure" ("Figura inspirando"),  2010, Marina Dieul.

miércoles, 9 de febrero de 2011

"SORTILEGIOS", Alejandra Pizarnik.

Y las damas vestidas de rojo para mi dolor
y con mi dolor insumidas en mi soplo,
agazapadas como fetos de escorpiones
en el lado más interno de mi nuca,
las madres de rojo que me aspiran
el único calor que me doy con mi corazón
que apenas pudo nunca latir,
a mí que siempre tuve que aprender sola
cómo se hace para beber y comer y respirar
y a mí que nadie me enseño a llorar
y nadie me enseñará ni siquiera las grandes damas
adheridas a la entretela de mi respiración
con babas rojizas y velos flotantes de sangre,
mi sangre, la mía sola, la que yo me procuré
y ahora vienen a beber de mí
luego de haber matado al rey que flota en el río
y mueve los ojos y sonríe pero está muerto
y cuando alguien está muerto, muerto
está por más que sonría y las grandes,
las trágicas damas de rojo han matado
al que se va río abajo y yo me quedo
como rehén en perpetua posesión.

Alejandra Pizarnik.

Pintura: "Jasón y Medea" (1907), John William Waterhouse.

"CANTORA NOCTURNA", Alejandra Pizarnik.

La que murió de su vestido azul está cantando.
Canta imbuida de muerte al sol de su ebriedad.
Adentro de su canción hay un vestido azul,
hay un caballo blanco, hay un corazón verde
tatuado con los ecos de los latidos de su corazón muerto.
Expuesta a todas las perdiciones,
ella canta junto a una niña extraviada
que es ella: su amuleto de la buena suerte.
Y a pesar de la niebla verde en los labios
y del frío gris en los ojos,
su voz corroe la distancia que se abre
entre la sed y la mano que busca el vaso.
Ella canta.

Alejandra Pizarnik.

Pintura: "Medee" (Medea), 1898, cartel para una obra de  teatro protagonizada por Sarah Bernardt. Alphonse Maria Mucha.

miércoles, 21 de julio de 2010

"CENIZAS", Alejandra Pizarnik.

La noche se astilló de estrellas
mirándome alucinada,
el aire arroja odio
embellecido su rostro
con música.

Pronto nos iremos.

Arcano sueño
antepasado de mi sonrisa,
el mundo está demacrado
y hay candado pero no llaves
y hay pavor pero no lágrimas.

¿Qué haré conmigo? 
Porque a Ti te debo lo que soy.
Pero no tengo mañana.
Porque a Ti te...

La noche sufre. 

Alejandra Pizarnik.

Pintura: "Outside in" (En el exterior), 2007, Michael Bergt.

martes, 11 de mayo de 2010

"LA JAULA", Alejandra Pizarnik.

Afuera hay sol.
No es más que un sol,
pero los hombres lo miran
y después cantan.

Yo no sé del sol.
Yo sé la melodía del ángel
y el sermón caliente
del último viento.
Sé gritar hasta el alba
cuando la muerte se posa desnuda
en mi sombra.

Yo lloro debajo de mi nombre.
Yo agito pañuelos en la noche y barcos sedientos de realidad
bailan conmigo.
Yo oculto clavos
para escarnecer a mis sueños enfermos.

Afuera hay sol.
Yo me visto de cenizas.

Alejandra Pizarnik.

Pintura: "Return of Persephone" (El retorno de Perséfone), 1891, Lord Frederick Leighton. Leeds Museums and Galleries, Reino Unido.

sábado, 1 de mayo de 2010

MIS POETAS FAVORITOS... Alejandra Pizarnik.

Alejandra Pizarnik fue una de las más prominentes escritoras argentinas. Nacida en 1936, en el seno de una familia de inmigrantes judíos, realizó estudios de Filosofía en Buenos Aires. Tomó también clases de pintura en el taller de Juan Batlle Planas, y estudió periodismo.

Entre 1960-64, vivió en París, donde escribió un poemario titulado “Árbol de Diana”. También se dedicó a la traducción de textos de Antonin Artaud, Aimé Cesairé, Yves Bonnefoy. Trabajó como correctora de pruebas de la revista “Cuadernos”, además de colaborar con distintas publicaciones literarias europeas y americanas. Estudió en la Sorbona, Literatura Francesa e Historia de la Religión.

La obra de Alejandra Pizarnik:

En 1955 publicó “La tierra más ajena”. En 1956 “La última inocencia”. En 1958 “Las aventuras perdidas”.

A su retorno a la Argentina, publicó “Los trabajos y las noches”, “Extracción de la piedra de locura”, “El infierno musical”, “Nombres y figuras”, “La condesa sangrienta” y “Los pequeños cantos”.

En 1968, recibió la beca Guggenheim, y en 1971, la Fullbright.

 Alejandra Pizarnik fue una de las voces más representativas de la generación del 60, su poesía incurre en el surrealismo y marcó a las generaciones posteriores. Trabajó también en las tradiciones romántica y simbolista. Es responsable de poner en la escena el desgarrador silencio creativo y de abrir la puerta para las nuevas generaciones de mujeres poetas.

Alejandra escribía libre de sí y de todo, su poesía es creación y revelación de experiencia, una serie de instantes encadenados.

El 25 de julio de 1965, Pizanrik escribiría en su diario: "En el fondo yo odio la poesía. Es, para mí, una condena a la abstracción. Y además me recuerda esa condena. Y además me recuerda que no puedo «hincar el diente» en lo concreto. Si pudiera hacer orden en mis papeles algo se salvaría. Y en mis lecturas y en mis miserables escritos".

En 1967, conoce a Silvina Ocampo, con quien mantendrá una amistad de por vida.

Colaboró con la revista Sur, con críticas y bibliografías.

Pasó sus últimos años prácticamente recluida por sus tentativas de suicidio y sus constantes depresiones. En 1972, durante una salida de fin de semana del hospital psiquiátrico en el que estaba internada, se quitó la vida con una sobredosis de seconal.