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sábado, 6 de abril de 2013

"RETRATO DE GARCÍA LORCA", Alfonsina Storni

Buscando raíces de alas
la frente
se le desplaza
a derecha
e izquierda.
Y sobre el remolino
de la cara
se le fija,
telón del más allá,
comba y ancha.
Una alimaña
le grita en la nariz
que intenta aplastársele
enfurecida…
Irrumpe un griego
por sus ojos distantes.
Un griego
que sofocan de enredaderas
las colinas andaluzas
de sus pómulos
y el valle trémulo
de su boca.
Salta su garganta
hacia afuera
pidiendo
la navaja lunada
de aguas filosas.
Cortádsela.
De norte a sud.
De este a oeste.
Dejad volar la cabeza,
la cabeza sola,
herida de ondas marinas
negras…
Y de caracolas de sátiro
que le caen
como campánulas
en la cara
de máscara antigua.
Apagadle
la voz de madera,
cavernosa,
arrebujada
en las catacumbas nasales.
Libradlo de ella,
y de sus brazos dulces,
y de su cuerpo terroso.
Forzadle sólo,
antes de lanzarlo
al espacio,
el arco de las cejas
hasta hacerlos puentes
del Atlántico,
del Pacífico…
Por donde los ojos,
navíos extraviados,
circulen
sin puertos
ni orillas…

Alfonsina Storni.

Pintura: "Retrato de Federico García Lorca", Joaquín Sorolla y Bastida.

martes, 13 de diciembre de 2011

"EL LEÓN", Alfonsina Storni.

Entre barrotes negros, la dorada melena
paseas lentamente, y te tiendes por fin
descansando los tristes ojos sobre la arena
que brilla en los angostos senderos del jardín.

Bajo el sol de la tarde te has quedado sereno
y ante tus ojos pasa, fresca y primaveral,
la niña de quince años con su esponjado seno:
¿sueñas echarle garras, oh goloso animal?

Miro tus grandes uñas, inútiles y corvas,
se abren tus fauces; veo el inútil molar,
e inútiles como ellos van tus miradas torvas
a morir en el hombre que te viene a mirar.

El hombre que te mira tiene las manos finas,
tiene los ojos fijos y claros como tú.
se sonríe al mirarte. Tiene las manos finas,
león, los ojos tiene como los tienes tú.

Un día, suavemente, con sus corteses modos
hizo el hombre la jaula para encerrarte allí,
y ahora te contempla, apoyado en los codos,
sobre el hierro prudente que los aparta de ti.

No cede. Bien los sabes. Diez veces en un día
Tu cuerpo contra el hierro carcelario se fue:
Diez veces contra el hierro fue inútil tu porfía.
Tus ojos, muy lejanos, hoy dicen: ¿para qué?

No obstante, cuando corta el silencio nocturno
el rugido salvaje de algún otro león,
te crees en la selva, y el ojo, taciturno,
se te vuelve en la sombra encendido carbón.

Entonces, como otrora, se te afinan las uñas,
y la pregunta seca de una salvaje sed,
la piedra de tu celda vanamente rasguñas
y tu zarpazo inútil retumba en la pared.

Los hijos que te nazcan, bestia caída y triste,
de leona esclava que por hembra te dan,
sufrirán en tu carne lo mismo que sufriste,
pero garras y dientes más débiles tendrán.

¿Lo comprendes y ruges? ¿Cuándo escuálido un gato
pasa junto a tu jaula huyendo de un mastín
y a las ramas se trepa, se te salta el olfato
que así puede tu prole ser de mísera y ruin?

Alguna vez te he visto durmiendo tu tristeza,
la melena dorada sobre la piedra gris,
abandonando el cuerpo con la enorme pereza
que las siestas de fuego tienen en tu país.

Y sobre tu salvaje melena enmarañada
mi cuello delicado sintió la tentación
de abandonarse al tuyo, yo como tú cansada,
de otra jaula más vasta que la tuya, león.

Como tú contra aquélla mil veces he saltado.
mil veces, impotente, me volví a acurrucar.
¡Cárcel de los sentidos que las cosas me han dado!
Ah, yo del Universo no me puedo escapar.

Alfonsina Storni.

Pintura: "León", Rosa Bonheur.

lunes, 28 de noviembre de 2011

"LO INACABABLE", Alfonsina Storni.

No tienes tú la culpa si en tus manos
mi amor se deshojó como una rosa:
Vendrá la primavera y habrá flores...
El tronco seco dará nuevas hojas.

Las lágrimas vertidas se harán perlas
de un collar nuevo; romperá la sombra
un sol precioso que dará a las venas
la savia fresca, loca y bullidora.

Tú seguirás tu ruta; yo la mía
y ambos, libertos, como mariposas
perderemos el polen de las alas
y hallaremos más polen en la flora.

Las palabras se secan como ríos
y los besos se secan como rosas,
pero por cada muerte siete vidas
buscan los labios demandando aurora.

Mas... ¿lo que fue? ¡Jamás se recupera!
¡Y toda primavera que se esboza
es un cadáver más que adquiere vida
y es un capullo más que se deshoja!

Alfonsina Storni.

Pintura de Sanchis Cortés.

jueves, 24 de febrero de 2011

"TÚ ME QUIERES BLANCA", Alfonsina Storni.

Tú me quieres alba,
Me quieres de espumas,
Me quieres de nácar.
Que sea azucena
Sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada

Ni un rayo de luna
Filtrado me haya.
Ni una margarita
Se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
Tú me quieres blanca,
Tú me quieres alba.

Tú que hubiste todas
Las copas a mano,
De frutos y mieles
Los labios morados.
Tú que en el banquete
Cubierto de pámpanos
Dejaste las carnes
Festejando a Baco.
Tú que en los jardines
Negros del Engaño
Vestido de rojo
Corriste al Estrago.

Tú que el esqueleto
Conservas intacto
No sé todavía
Por cuáles milagros,
Me pretendes blanca
(Dios te lo perdone),
Me pretendes casta
(Dios te lo perdone),
¡Me pretendes alba!

Huye hacia los bosques,
Vete a la montaña;
Límpiate la boca;
Vive en las cabañas;
Toca con las manos
La tierra mojada;
Alimenta el cuerpo
Con raíz amarga;
Bebe de las rocas;
Duerme sobre escarcha;
Renueva tejidos
Con salitre y agua;
Habla con los pájaros
Y lévate al alba.
Y cuando las carnes
Te sean tornadas,
Y cuando hayas puesto
En ellas el alma
Que por las alcobas
Se quedó enredada,
Entonces, buen hombre,
Preténdeme blanca,
Preténdeme nívea,
Preténdeme casta.

Alfonsina Storni

Pintura: "Matelda", Noé Bordignon, (1841 - 1920).

viernes, 16 de abril de 2010

"ESTA TARDE", Alfonsina Storni.

Ahora quiero amar algo lejano...
algún hombre divino
que sea como un ave por lo dulce,
que haya habido mujeres infinitas
y sepa de otras tierras, y florezca
la palabra en sus labios, perfumada:
suerte de selva virgen bajo el viento...

Y quiero amarlo ahora. Está la tarde
blanda y tranquila como espeso musgo,
tiembla mi boca y mis dedos finos,
se deshacen mis trenzas poco a poco.

Siento un vago rumor... Toda la tierra
está cantando dulcemente... Lejos
los bosques se han cargado de corolas,
desbordan los arroyos de sus cauces
y las aguas se filtran en la tierra
así como mis ojos en los ojos
que estoy sonañdo embelesada...

Pero...
ya está bajando el sol de los montes,
las aves se acurrucan en sus nidos,
la tarde ha de morir y él está lejos...
lejos como este sol que para nunca
se marcha y me abandona, con las manos
hundidas en las trenzas, con la boca
húmeda y temblorosa, con el alma
sutilizada, ardida en la esperanza
de este amor infinito que me vuelve
dulce y hermosa...

Alfonsina Storni.

Pintura: "Daedalus and Icarus", (Dédalo e Ícaro), 1869, Sir Frederic Leighton.


sábado, 3 de abril de 2010

"SÁBADO", Alfonsina Storni.

Me levanté temprano y anduve descalza
por los corredores: bajé a los jardines
y besé las plantas
absorbí los vahos limpios de la tierra,
tirada en la grama;
me bañé en la fuente que verdes achiras
circundan. Más tarde, mojados de agua
peiné mis cabellos. Perfumé las manos
con zumo oloroso de diamelas. Garzas
quisquillosas, finas,
de mi falda hurtaron doradas migajas.
Luego puse traje de clarín más leve
que la misma gasa.
De un salto ligero llevé hasta el vestíbulo
mi sillón de paja.
Fijos en la verja mis ojos quedaron,
fijos en la verja.
El reloj me dijo: diez de la mañana.
Adentro un sonido de loza y cristales:
comedor en sombra; manos que aprestaban
manteles.
Afuera, sol como no he visto
sobre el mármol blanco de la escalinata.
Fijos en la verja siguieron mis ojos,
fijos. Te esperaba.

Alfonsina Storni.

Pintura: "Psyche entering the Cupid's garden",  (Psique entrando en el jardín de Cupido), 1904, John William Waterhouse.


viernes, 2 de abril de 2010

"VOY A DORMIR", Alfonsina Storni.

Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación; la que te guste;
todas son buenas; bájala un poquito.

Déjame sola: oyes romper los brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases.

para que olvides... Gracias. Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido...

Alfonsina Storni.

Nota: éste fue el poema de despedida que Alfonsina Storni envió al diario "La Nación" el 25 de octubre de 1938, antes de suicidarse arrojándose por una escollera de la playa "La Perla", en Mar del Plata, Argentina.

Pintura: "Ophelia", 1852, Sir John Everett Millais.

"ALFONSINA Y EL MAR", Afredo Kraus.

El pasado 9 de marzo dediqué un post de este blog a la canción "Alfonsina y el mar", que homenajea a la gran poetisa Alfonsina Storni, en voz de otra argentina de pro: Mercedes Sosa. Adjunto el enlace de esa entrada, por si el lector desease leerla y visionar y escuchar el vídeo:
 
Días más tarde, leí un post de un compañero bloguero, Albino, que trataba sobre el reciente fallecimiento de Ariel Ramírez, pianista y compositor, autor de la música de "Alfonsina y el mar",acontecido el 10 de febrero. Por ese motivo escribo ahora esta entrada, para dedicarle el tema no sólo a la memoria de la poetisa helvético argentina Alfonsina Storni y a la de "La Negra", sino también a Ariel Ramírez.

El vídeo que acompaña está interpretado por el tenor canario Alfredo Kraus, tristemente desaparecido, al igual que los anteriormente citados, y que fuera amigo de Albino, de cuya entrada en su blog, dejo enlace:  LOS DÍAS DE MI VIDA: Ariel Ramírez, Alfonsina y el mar.

En memoria de todos ellos, que con su poesía y su música, nos han hecho vibrar... 

martes, 9 de marzo de 2010

"ALFONSINA Y EL MAR", Mercedes Sosa.

"Alfonsina y el mar" es una "zamba",  (género musical folclórico argentino), que homenajea a la poetisa Alfonsina Storni. Fue compuesta por Ariel Ramírez, con letra de Félix Luna, (ambos argentinos), para ser editada en 1969 en el disco "Mujeres argentinas" de Mercedes Sosa"la Negra", recientemente fallecida. En el vídeo ella misma interpretaba esta canción, sobradamente conocida por ser versioneada por multitud de célebres intérpretes. Vaya para la gran cantante argentina y la no menos grande poetisa, compatriota suya, que inspiró el tema, mi más sentido homenaje.

viernes, 11 de diciembre de 2009

"YO EN EL FONDO DEL MAR", Alfonsina Storni.



En el fondo del mar
hay una casa de cristal.

A una avenida
de madréporas
da.

Un gran pez de oro,
a las cinco,
me viene a saludar.

Me trae
un rojo ramo
de flores de coral.

Duermo en una cama
un poco más azul
que el mar.

Un pulpo
me hace guiños
a través del cristal.
En el bosque verde
que me circunda
—din don... din dan—
se balancean y cantan
las sirenas
de nácar verdemar.

Y sobre mi cabeza
arden, en el crepúsculo,
las erizadas puntas del mar.


Alfonsina Storni.

"Después del baño", (1911), Joaquín Sorolla.



MIS POETAS FAVORITOS... Alfonsina Storni.


Considerada la poetisa del posmodernismo argentino, nació en Sala Capriasca (Suiza), el 22 de mayo de 1892, trasladándose con su familia a la Argentina, a muy temprana edad. Padeciendo una niñez con estrecheces económicas, debió trabajar como lavaplatos, camarera, costurera y obrera. Se recibió de maestra rural en Coronda, ejerciendo en la Escuela Normal. Fue profesora de arte dramático y colaboró con varios grupos de teatro juvenil. En 1911 se mudó a Buenos Aires. En 1912 nació su hijo Alejandro, de padre desconocido. En 1916 comenzó su carrera literaria con “La inquietud del rosal”, continuándose con las siguientes: en 1918 “El dulce daño”; en 1919 “Irremediablemente”; en 1920 “Languidez”, que recibió el Primer Premio Municipal de Poesía y el Segundo Premio Nacional de Literatura. En 1925, “Ocre”, consagró casi definitivamente su alejamiento del Modernismo, con un contenido realista. En 1926, publicó “Poemas de amor”; en 1927 y 1932 las siguientes obras de teatro: “El amor del mundo” y “Dos farsas pirotécnicas”, respectivamente. En 1934 “Mundo de siete pozos”, en 1938 “Antología poética”y en 1968 “Poesías completas. Toda su obra refleja dramatismo, lucha y una audacia inusual para la época. Su temática es, sobre todo, amorosa, feminista y profunda, en donde se refleja un carácter singular, marcado muchas veces por la neurosis. Su muerte, continúa la huella de su transgresora personalidad. Su trágico suicidio, en las aguas de la playa “La Perla”, de Mar del Plata, el 25 de octubre de 1938, le permitió huir de una penosa enfermedad oncológica y de la soledad que la invadía.