Mostrando entradas con la etiqueta Rosana Acquaroni. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rosana Acquaroni. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de enero de 2019

"EL NIÑO AMAESTRADO", Rosana Acquaroni


Miraba sus piececitos tapiados
como tallados litorales.
Huir de la tiranía de sus pasos
le haría bien.
Palabras
    Descalzándose
            Sin tiempo.

(Rosana Acquaroni)

Pintura: "Ilusiones" (1901), Henry Brown Fuller

martes, 5 de junio de 2018

" Y ES AHORA Y NO NUNCA...", Rosana Acquaroni



Y es ahora y no nunca
        precisamente siempre,
cuando el náufrago desciende sin memoria
preguntando preguntándose
refrescando el olvido
            de esa herida reciente
que no sangra ni alumbra.
Manantiales de humo.
Pactemos la mentira amenazante
            que mana del recuerdo.
La verdad será siempre
una eterna mentira.

Aprendamos a ser más allá de nosotros.

(Rosana Acquaroni)

Pintura: "El náufrago" (1815), Asensio Julià, Museo Bellas Artes. Valencia

"MÁQUINA TEMERARIA", Rosana Acquaroni


Máquina temeraria.
Yo soy la que comienza a no existir.
Mientras ella
se preña
se atraganta
con mis escritos de la tarde.
Desordena
quiebra
despedaza
se adueña
sabe
que yo la escucho desde dentro.

(Rosana Acquaroni)

Pintura: "Celebes" (1921), Max Ernst. Tate Gallery, Londres

viernes, 11 de mayo de 2018

"EN ESA NOCHE PABLO...", Rosana Acquaroni


En esa noche Pablo
besó aquel cuerpo muerto muchas veces,
acarició sus muslos,
    los labios deshojados,
la ternura del sexo impracticable.

El vientre entumecido,
la gangrena incipiente apenas florecida,
el algodón del llanto,
la breve remembranza
de algún lunar dormido para siempre.

Sarcomadekaposi
precipita los cuencos enfermizos.

Tramos decrepitud,
rescoldos del amor,
    limaduras de frío.
Lámpara que entenebrece,
hurgando para siempre
en el desván de las heridas.

Las sienes astilladas
los párpados hinchados que enloquecen
después de la ceguera.

La sutura violácea que entraña el corazón a la deriva
—pequeñas incisiones—

La oscura luxación acaecida
                al final del dolor.

(Rosana Acquaroni)

De "Cartografía sin mundo", 1995

Pintura: "La muerte de Casagemas" (1901), Pablo Ruiz Picasso

Mis poetas favoritos: ROSANA ACQUARONI

Rosana Acquaroni Muñoz. Filóloga y poeta española, nacida en Madrid en 1964. Su temprana vocación literaria la llevó a cursar estudios de Filología Hispánica en la Universidad Complutense de Madrid, donde posteriormente ejerció la docencia en calidad de profesora de lengua española para extranjeros. Al tiempo que desarrollaba esta formación académica se fue adiestrando en el cultivo de la poesía, hasta llegar a convertirse en una las jóvenes poetas mejor consideradas por los lectores y críticos especializados. Fruto de este temprano y unánime reconocimiento han sido el accésit del prestigioso premio "Adonais" (1987), así como el primer premio de poesía "Cáceres, Patrimonio de la Humanidad" (1994).

Iniciada en el mundo de la poesía bajo la influencia de autores clásicos como Góngora y Garcilaso de la Vega, y de poetas contemporáneos como Gerardo Diego y Luis Rosales—, Rosana Acquaroni es autora de una obra poética compuesta por los siguientes títulos: Del mar bajo los puentes (Madrid: Rialp, 1988), El jardín navegable (Madrid: Torremozas, 1990) y Cartografía sin mundo (Cáceres: Ayuntamiento, 1995). Todos estos poemarios están fuertemente influidos por la presencia del psicoanálisis, cuyo descubrimiento constituyó un hito decisivo en la experiencia vital de la autora y, por ende, en el desarrollo de su andadura poética. Así, por ejemplo, su participación en el Taller de Escritura promovido por la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero, la acercó a la obra de poetas tan influyentes en la lírica actual como Huidobro, Baudelaire, Eliot, y Hölderlin.

Preocupada por la actual dicotomía entre poesía femenina y poesía masculina, Rosana Acquaroni se muestra interesada en indagar acerca de la existencia de voces poéticas de uno u otro género, con independencia del sexo del autor a quien correspondan. Pero en su creación lírica siempre asoma una visión del mundo señaladamente femenina, a veces matizada por un acento de acusado alcance erótico: "Desbroza con su báculo la zarza de mi vientre. / Le place entretenerse / excomulgar cinturas y escribirme los muslos / con su lengua vernácula" (de Cartografía sin mundo).

FUENTE: texto extraído de "www.mcnbiografias.com"