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martes, 2 de marzo de 2010

"AL PASAR...", José Bergamín.

Al pasar por el parque me he encontrado   
con un fantasma errante en sus caminos:   
destello luminoso de hojas muertas,   
otoño sobre el suelo humedecido. 

Tan inaudita música de lumbres 
 hace visible el alma a los sentidos 
 como un rescoldo que despierta en llama 
 al fuego que en cenizas se ha dormido. 

Seguirán otros pasos a mis pasos;   
pisarán esta tierra que yo piso:   
pero no escucharán los mismos ecos   
que yo estoy escuchando otros oídos. 

Otros ojos verán lo que mis ojos,   
pero no lo verán como los míos.   
Y en otro otoño pulsará el otoño   
otro latir de corazón vacío.

José Bergamín.

Pintura: "A wooded path in autumn", ( Un camino boscoso en otoño), Hans Anderson Brendekilde, (1857 - 1942).

"AGUA", José Bergamín.

Agua sólo es el mar; agua es el río,     
agua el torrente, y agua el arroyuelo.   
Pero la voz que en ellos habla y canta    
no es del agua, es del viento. 
        
Agua es la blanda nieve silenciosa       
y el mundo bloque de cristal de hielo.   
Pero no es agua, es luz la voz que calla 
maravillosamente en su silencio.  
     
Agua es la nube oscura y silenciosa,     
errante prisionera de los cielos.         
Pero su sombra, andando por la tierra     
y el mar; no es agua, es sueño. 

José Bergamín. 

Pintura: "Venus Anadyomene", (Venus Anadiómena), 1520, Tiziano Vecellio, Galería Nacional de Escocia, Edimburgo.

MIS POETAS FAVORITOS... José Bergamín.

José Bergamín (Madrid, 1895 - Hondarribia, 28 de agosto de 1983) escritor, ensayista, poeta y dramaturgo español. Estudió leyes en la Universidad Central. Sus primeros artículos aparecieron en la revista Índice, dirigida por Juan Ramón Jiménez, en los años 1921 y 1922; su amistad con el gran poeta será tan intensa y duradera como la que sostuvo con Miguel de Unamuno, que es también una de las principales fuentes intelectuales en su obra. Fue en la revista Índice donde, según él, surgió toda la nómina de escritores de la Generación del 27, marbete que detestaba, pues el prefería denominarla "Generación de la República". La crítica oficial le ha negado siempre su pertenencia a dicho grupo y le clasifica más bien entre los miembros de la Generación del 1914 o Novecentismo, pero la verdad es que participó en los comienzos del 27, colaboró en todas sus publicaciones y fue editor de sus primeros libros, por lo que puede decirse que fue uno de sus representantes más genuinos. Por otra parte, se considera a Bergamín como el principal discípulo de Unamuno y uno de los mejores ensayistas en español del siglo XX, y se aprecia en sus escritos la calidad de página de un consumado y original estilista. Sus temas preferidos van desde los mitos literarios a España, el Siglo de Oro, la mística, la política o la tauromaquia.

En 1933, fundó y dirigió la revista Cruz y Raya, "revista del más y del menos" o "de la afirmación y la negación", sin duda la publicación más original, abierta e independiente de entonces y donde participaron numerosos autores del 27. Su último número, el 39, aparece en junio de 1936, días antes del levantamiento militar, y muere con la República.


Durante la Guerra Civil Bergamín presidió la Alianza de Intelectuales Antifascistas y fue nombrado agregado cultural en la Embajada española en París, donde se ocupó en buscar apoyos morales y financieros para la decaída República; su nombre está asociado en esta época a casi todas las empresas culturales durante la contienda. Escribe en las revistas El Mono Azul, Hora de España y Cuadernos de Madrid. Preside en 1937 en Valencia el segundo Congreso Internacional de Escritores en Defensa de la Cultura, que reunió a más de un centenar de intelectuales llegados de casi todas partes del mundo.


Al triunfar Franco marchó al exilio llevándose un ejemplar que le había regalado Federico García Lorca, poco antes de morir, de Poeta en Nueva York, que editará él mismo. Marchó primero a México y luego a Venezuela, Uruguay y finalmente Francia. En México fundó la revista España peregrina, que recogió las aspiraciones de los escritores exiliados, y la Editorial Séneca, donde aparecieron las primeras Obras completas de Antonio Machado y obras de Rafael Alberti, César Vallejo, Federico García Lorca y Luis Cernuda, entre otros. Volvió a España en 1958, pero fue arrestado como sospechoso por sus relaciones con la oposición al régimen y su apartamento fue quemado, por lo que ante tantas hostilidades, y sobre todo por por haber firmado un manifiesto con más de cien intelectuales dirigido a Manuel Fraga Iribarne en que se denunciaban torturas y represión contra los mineros asturianos, tuvo que exiliarse de nuevo en 1963; volvió definitivamente en 1970.


Vivió en Madrid muchos años y se convirtió en un disidente del proceso político conocido como "Transición", cuyas componendas fue lúcidamente uno de los primeros en percibir, lo que le supuso ser expulsado sucesivamente de varios periódicos. Fue republicano en las primeras elecciones democráticas y publicó el manifiesto Error monarquía; "mi mundo no es de este reino", escribirá. Fue radicalizando su postura y al final de su vida se marchó a morir al País Vasco; allí colaboró en el periódico Egin situándose políticamente en la izquierda abertzale. El tema de España se halla también muy presente en su obra, y acaso expresó su postura de la forma más sintética en su soneto "Ecce España".