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domingo, 1 de febrero de 2015

"CERRÉ LA PUERTA", Ana María Moix

Cerré la puerta. Bajé las escaleras. Tropecé con el sereno
y se rompió el silencio. Le supliqué con un gesto que no lo dijera
y lo dijo: "Hoy no vienen, señorita; no les toca ". Y aún no habia
vuelto yo la esquina oí como le iba con el cuento al guarda de la
taberna: "Está loca esa chica. Cada día, a las doce,
baja para abrir la puerta a los muertos". Tuve que retener
a tío Jacobo que quería retarle a un duelo. Tío Jacobo murió
antes del 36 y no estaba acostumbrado a la mala educación de los
serenos para con las señoritas.

(Ana María Moix)

Pintura de Cayetano de Arquer Buigas

"NANCY FLOR BAILARÁ SIEMPRE", Ana María Moix

Nancy Flor bailará siempre
porque Johnny ya murió.
Un bribón le dio la muerte,
nadie sabe a dónde huyó.

Fue testigo un pistolero
rey en los bares de New York,
pasado luego a carcelero
contó la historia en un block.

Jim, Johnny y Nancy Flor
tres personajes de antología,
de apología,
extraña historia del terror.

Ella tenía los ojos grises,
Johnny pintaba flores de azahar,
Jim era dulce, un soñador.

Ella bailaba todas las noches,
Jim la soñaba en un bazar
rodeada de otros muñecos
que la adoraban por su candor.

Eran hermanos los dos adoradores de Nancy Flor.

Por la calle caminaban
los tres en silencio,
mas el corazón no calla, traidor.
Y Jim lo supo.
Daban las doce en el cuco.

Caía el sol en la acera
y Dulce Jim vio un gran amor
en las dos sombras de Johnny y Nancy Flor
unidas a ras de tierra.

El dolor apenas quema
cuando nada queda en el hueco
de un antiguo corazón.

El asesino huyó de la justicia
pero le persigue el eco
de una loca ilusión
que con diabólica malicia
persiste en tener razón.

Una flor era Nancy para Jim,
mas una flor pintada antaño
por un solo enamorado
que no fue Jim, sino John.

(Ana María Moix)

Pintura de Tamara de Lempicka

"UN HOMBRE TRISTE SU BARCO...", Ana María Moix

Un hombre triste su barco: Alegre, ése fue Jim. Dulce conmigo, mas no risueño; qué corazón.

Jim en el parque, y sin sombrero. Ay dios, qué miedo si es un matón. Ay dios qué pena, si un día parte como llegó.

Tiene los ojos rojos y on the sea mira como un traidor. ¿Serás payaso?, dije, y sobre el césped se revolcó. Y eso que no soy niña que con desconocidos antes hablara yo.

Cortaste lirios en las praderas y a Johnny mataste en Nueva York. Fue por amor: bailaba en Broadway Nancy Flor.

Ah, Dulce Jim qué consuelo cuando los adolescentes se enamoran y de esquina en esquina les nace en el pecho un corazón.

Dulce Jim vendrá mañana
y nos trae la ilusión.

Un amor tiene cualquiera
pero Dulce Jim, no.

Una ilusión es la quimera de su roto corazón: que, con la primavera a puerto su barco arribará y, en los parques de las ciudades, historias a las muchachas cantará: la del príncipe y la chica fea, la flor de Nancy, la habanera, y Johnny el Prometedor.

Un amor tiene cualquiera
mas Dulce Jim, jamás.

¿Si muere Jim, llorarás tú? Va preguntando a las mujeres, arrabaleras, niñeras, quinceañeras.

Parte su barco, rojo por dentro, antes de oír el sí o el no. Ya las respuestas no Je interesan. Ya nunca baila en Broadway Nancy Flor.

Es Dulce Jim un alma en pena,
mi gran amor,
es un farsante,
un caminante,
un peripuesto hablador,
un traficante de corazones,
un triste amante de Nancy Flor.

Y tiene un perro que ladra fuerte cuando regresa de madrugada al barco que fue de Johnny y de su amor.

(Ana María Moix)

Pintura de Jack Vettriano

"ANDANDO EL TIEMPO SE VERÁN LAS CARAS", Ana María Moix

Andando el tiempo se verán las caras, esos que gritan por las esquinas viva la revolución. Degeneramos, compañeros. Preguntad al mozo de telégrafos si le gusta la historia de Rossy Brown.
Rossy partió bajo la luna, una noche de fiesta en casa de Míster Brown. Un caballero la envolvió en su capa y a sus sueños la llevó.
Regresó luego, triste y perdida, y a los pies de la mamá sollozó: Yo no sabía qué me decía aquella noche, verbena de San Juan, cuando dije estoy cansada y tengo sueño, mañana ya os veré. Tengo una herida y un hijo muerto. Sólo su capa Jim me dejó. Era mi dueño, y aunque lo digan, Jim nunca fue salteador.
Lo saben Rossy y la cocinera que en el ajo estuvo en la ocasión: Jim vuelve siempre. De madrugada su canción canta a las muchachas de negros ojos y dulce voz:
Un amor tiene cualquiera
pero Dulce Jim, no.
Y es que el mozo de telégrafos está enamorado, y no sabe qué hacer para que la hija de la portera entienda que no es muchacho del montón.

(Ana María Moix)

Pintura de Tamara de Lempicka

Mis poetas favoritos: ANA MARÍA MOIX

Ana María Moix Meseguer (Barcelona, 12 de abril de 19472 - Barcelona, 28 de febrero de 2014) fue una poetisa, novelista, cuentista, traductora y editora española, hermana menor del escritor Terenci Moix (1942-2003).

Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Barcelona, y fue activa dentro de la poesía española contemporánea, siendo una de los nueve novísimos poetas españoles.

Ganó notoriedad al ser incluida —la única mujer— en 1968 por José María Castellet en Nueve novísimos poetas españoles, "la gran antología poética que instauró de manera bastante provocativa y espectacular una nueva poesía joven que se alzó contra la social, realista y comprometida que se había impuesto lenta y trabajosamente a lo largo de la dura primera posguerra española".

En los cinco años siguientes, de 1969 a 1973, publicó tres poemarios —Baladas del dulce Jim, Call me stone y No time for flowers—, que más tarde serían reunidos en A imagen y semejanza; dos novelas —*Julia y Walter ¿por qué te fuiste?—, un libro de relatos —Ese chico pelirrojo a quien veo cada día—, un libro infantil —La maravillosa colina de las edades primitivas—, una recopilación de sus artículos —Veinticuatro por veinticuatro— y su primera traducción —La Semana Santa, de Louis Aragon—, además de ganar su primer premio.

Posteriormente dejó de publicar ficción propia durante más de diez años, excepto por el libro infantil Los robots. Las penas (1982), hasta reaparecer con su segundo libro de cuentos, Las virtudes peligrosas, que ganó el Premio Ciudad de Barcelona 1985. Después publicó otra novela, Vals negro, y dos recopilaciones de relatos.

Tradujo decenas de libros, principalmente del francés (Aragon, Samuel Beckett, Marguerite Duras, Amélie Nothomb, Françoise Sagan, entre otros autores).

Formó parte (1976-1979) del equipo que publicaba la revista Vindicación Feminista.

Dirigió las colecciones de poesía y relatos de las editoriales Plaza & Janés y Bruguera.

En 1997 fue una de las firmantes del manifiesto de Foro Babel.

Entre 2006 y abril de 2010 fue directora de la Editorial Bruguera.

Falleció el 28 de febrero de 2014 en Barcelona a los 66 años, víctima de un cáncer.

Sus poemarios son: Baladas del dulce Jim, El bardo, 1969; con prólogo de Manuel Vázquez Montalbán, Call me Stone, 1969, No time for flowers y otras historias, Lumen S.A., Barcelona, 1971, A imagen y semejanza, 1983, que recoge su producción poética hasta ese momento.

Obtuvo los premios: Vizcaya de Poesía 1970 por No time for flowers. Ciudad de Barcelona 1985 por Las virtudes peligrosas. Ciudad de Barcelona 1995 por Vals negro y Cruz de San Jorge (2006).