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viernes, 23 de marzo de 2012

"PARA EDISON SIMONS", María Zambrano.

El agua ensimismada
¿piensa o sueña? El árbol que se inclina buscando sus raíces,
el horizonte, ese fuego intocado
¿se piensan o se sueñan?
El mármol fue ave alguna vez,
el oro llama;
el cristal aire o
lágrima
¿Lloran su perdido aliento?
¿Acaso son memoria de sí mismos
y detenidos se contemplan ya para siempre?
Si tú te miras, ¿qué queda?

María Zambrano.

Pintura: "In the mountains" (En las montañas) 1867, Albert Bierstadt.

"DELIRIO DEL INCRÉDULO", María Zambrano.

Bajo la flor, la rama,
sobre la flor, la estrella,
bajo la estrella, el viento.
¿Y más allá? Más allá ¿no recuerdas?, sólo la nada,
la nada, óyelo bien, mi alma,
duérmete, aduérmete en la nada,
si pudiera, pero hundirme.

Ceniza de aquel fuego, oquedad,
agua espesa y amarga,
el llanto hecho sudor,
la sangre que en su huida se lleva la palabra.
Y la carga vacía de un corazón sin marcha.
De verdad ¿es que no hay nada? Hay la nada.
Y que no lo recuerdes. Era tu gloria.

Más allá del recuerdo, en el olvido, escucha
en el soplo de tu aliento.
Mira en tu pupila misma dentro,
en ese fuego que te abrasa, luz y agua.

Mas no puedo. Ojos y oídos son ventanas.
Perdido entre mí mismo no puedo buscar nada,
no llego hasta la Nada.

María Zambrano.

Pintura: " Heliodores woodstar and a pink orchid" (1871) Martin Johnson Heade.

lunes, 19 de marzo de 2012

"MUCHAS GRACIAS", María Zambrano.

Muchas gracias
muy, muy agradecido
mas no, está muy bien

Os lo agradezco señora
no hay de qué
váyase usted, apresúrese
está completo, pero está muy bien

Un farolero, un haragán,
un sabelotodo,
la plaza del Alma, un bombero,
me da igual

Cuando usted quiera
¡Ah señora si usted supiese!
está bien
los viejos buenos tiempos

Pero París es París y es así
mas no. Oh sí, yo comprendo,
L´Etoile, Notre Dame, Les Champs,
está encendido, ¿cómo no?
busco, ya encontraré, ya he encontrado
¿ya?

Pues bien, vaya, apresúrese
Y cómo no.

María Zambrano.

(Traducción de Jesús Moreno Sanz).


 ORIGINAL EN FRANCÉS.

Merci bien
trés, trés merci
mais non, c´est trés bien

Je vous en prie madame
n´a pas de quoi
Allez, allez vite
c´est complete, mais c´est trés bien.

Un cabotin, un fumiste,
un debrouillard,
la place de L´Alma, un pompier
ça m´est egal

Quand vous voudrez
Ah! madame si vous saviez
c´est bien
les vieux bon temps

Mais Paris c´est Paris et c´est trés bien
mais non. Moi, je comprend
Le Etoile, Notre Dame, Les Champs
c´est entendu, pour quoi pas?
je trouve, je trouverai, j´ai trouvé
¿dejá?

Eh bien!: allez, allez, vite
pour quoi pas?

María Zambrano (1946).

Pintura: "Les Quais et Notre Dame, París", Édouard Léon Cortés (1882 - 1969).

Mis poetas favoritos: MARÍA ZAMBRANO.

María Zambrano Rodríguez fue una ensayista, filósofa y poeta española.  Nació en Vélez Málaga, en 1907 y falleció en Madrid en  1991. Discípula de J. Ortega y Gasset, Zubiri y Manuel García Morente, fue una de las figuras capitales del pensamiento español del siglo XX.

Profesora en la Universidad Complutense de Madrid, se exilió al término de la Guerra Civil y ejerció su magisterio en universidades de Cuba, México y Puerto Rico. Tras residir en Francia y Suiza, regresó a España en 1984. Fue galardonada con el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades (1981), y el Cervantes (1988).

Su pensamiento, vinculado a las corrientes vitalistas del siglo XX, giró en torno a la búsqueda de principios morales y formas de conducta que fueran aplicables a los problemas cotidianos. Su preocupación mística, la forma de abordar los conflictos éticos, y el estudio de la interrelación entre realidad y verdad, reclamaban la necesidad de un profundo diálogo entre el ser y su entorno.

Para ella era preciso establecer tres modos de razonamiento: el cotidiano, el mediador y el poético. Desde este último se aproximó a lo sagrado, el lugar donde se encuentra la explicación de lo trascendente, la lógica del misterio.

En su amplísima producción destacan: Filosofía y poesía (1939), La confesión, género literario y método (1943), El pensamiento vivo de Séneca (1944), La agonía de Europa (1945), Hacia un saber sobre el alma (1950), El hombre y lo divino (1955), España, sueño y verdad (1965), El sueño creador (1965), La tumba de Antígona (1967), El nacimiento. Dos escritos autobiográficos (1981), De la Aurora (1986), Senderos (1986), Delirio y destino (1988), y Los sueños y el tiempo (1992), entre otros.