Mostrando entradas con la etiqueta Susana March. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Susana March. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de agosto de 2010

"CADA VEZ QUE LEVANTE LOS OJOS", Susana March.

Cada vez que levante los ojos
beberé toda el agua del cielo.
Su agua azul, temblorosa de pájaros,
se me irá derramando por dentro.

Y allá donde las sombras mezquinas
me despierten un mal pensamiento,
allá donde se agiten las alas
nocturnas y vagas de tristes deseos,
formará el claro río una charca
de profundo y tersísimo espejo,
zodiacales los signos en torno,
y la estrella de Sur en el centro.

Y si un día me siento agobiada
de tener tanto cielo en el pecho,
me hundiré en una charca clarísima
con un rayo de sol en el cuello.

Suicida de azules riberas,
yaceré sobre un lodo arcangélico.
Un reposo de miles de años
me estará acariciando los huesos…

Suasana March.

Pintura: "Las Danaides", 1903, John William Waterhouse.

jueves, 15 de abril de 2010

"DE TI Y DE MÍ", Susana March.


Si tú eres la montaña,
yo soy la flor, el aire, la llanura,
la fuente limpia y pura,
el río que te baña,
la hondonada,
la cumbre y el paisaje;
el zafiro del cielo y la nube de encaje.
Todo y nada.

Tú eres lo duradero,
lo que persiste y queda, la verdad de las cosas.
Yo soy como las rosas.
Doy mi perfume y muero.
Tú eres el titán
que a fuerza de constancia perforaste las rocas.
Yo soy una de esas vírgenes locas
que nunca saben donde van.

Inconstante y alada,
tan pronto rozo estrellas como me mancha el lodo.
Lo quiero siempre todo,
y nunca tengo nada.
Sí; tú eres el más fuerte
y el más bueno quizás.
Tú sabes dónde vas.
Yo sólo voy donde quiere la suerte.

Nos encontramos un extraño día.
Tú el hierro; y la luz.
y nos unimos en una misma cruz
de poesía.

Si tú eres la montaña
que aguarda sin temor el vendaval,
yo soy la fuente de cristal
que florece en su entraña.

Y no puedes conmigo,
valeroso y profundo monte del Himalaya.
Para no sucumbir, necesitas que vaya
a sembrar en ti mi trigo.

Susana March.

Pintura: "The awakening of Adonis", (El despertar de Adonis), 1900, John William Waterhouse.

lunes, 4 de enero de 2010

"LA PASIÓN DESVELADA", Susana March.



Dame tu voz antigua en cuyo acento escucho
el rumor de los bosques primitivos,
el canto misterioso de los seres selváticos,
el grito de agonía
de la primera virgen violada.
Dame tu voz antigua donde yo reconozco
mi propia voz extinguida,
aquélla que cantaba hace milenios
en las frondosas selvas sin historia,
aquélla que sonaba en el murmullo
de las límpidas fuentes intocadas.

Yo fui una gota de agua,
o un pájaro aturdido cruzando el aire nuevo
de la aurora del mundo;
acaso un pez de oro sobre cuyas escamas
probó el sol la dorada destreza de sus rayos.
Mas era ya la misma doliente criatura
que ahora soy, consumida de sueños y tristezas,
en el ardiente caos del Paraíso,
con los ojos abiertos al secreto de Dios.

Es tu voz el puente por donde regreso,
milenios y milenios traspasando,
a mi libre existencia de agua fresca,
de verde candidez. Mi carne gime
escuchando tu voz como si oyera
la llamada lejana y misteriosa
de las tribus sin nombre. Rituales
de sangre y fuego en el brutal nocturno,
aullidos fugitivos y, en la hierba,
mi cuerpo -¿de mujer?, ¿de reptil?, ¿de insecto?-
hollado por la bárbara dulzura
de la pasión del mundo.

Susana March. 

 "Venus y Marte", (Venere e Marte), 1483, Sandro Botticelli, National Gallery, Londres.

jueves, 3 de diciembre de 2009

MIS POETAS FAVORITOS... Susana March.

Escritora española nacida en Barcelona el 28 de enero de 1918. Desde muy pequeña se inició en la poesía, y al cumplir los 14 años publicó su primer libro . En 1946 lanzó su obra Ardiente voz, que la consagró definitivamente como una de las grandes poetisas de España. Casi toda su obra es un canto al íntimo objeto del deseo y una sentida invitación al hombre para que cumpla su función de varón; sin embargo, en una de sus obras, Esta mujer que soy (1959) empleó un aguda crítica a la burguesía contemporánea. Junto con su esposo, Ricardo Fernández de la Reguera, publicó Episodios nacionales contemporáneos (1963-1972), monumental fresco literario, histórico y social sobre la España de comienzos de siglo Ha escrito novelas como Nido de vencejos (1943), Canto rodado (1944), Nina (1949) y Algo muere cada día (1955). Entre sus libros de poesía destacan Rutas (1938), La pasión desvelada (1946), El viento (1951), La tristeza (1953), Los poemas del hijo (1970) y Poemas de la Plaza Real (1987).  Falleció en 1991.