viernes, 30 de abril de 2010

" ARCO IRIS", Mario Benedetti.

A veces,
por supuesto,
usted sonríe
y no importa lo linda
o lo fea,
lo vieja
o lo joven,
lo mucho
o lo poco
que usted realmente
sea.

Sonríe
cual si fuese
una revelación
y su sonrisa anula
todas las anteriores.
Caducan al instante
sus rostros como máscaras,
sus ojos duros,
frágiles
como espejos en óvalo,
su boca de morder,
su mentón de capricho,
sus pómulos fragantes,
sus párpados,
su miedo.

Sonríe
y usted nace,
asume el mundo,
mira
sin mirar,
indefensa,
desnuda,
transparente.

Y a lo mejor,
si la sonrisa viene
de muy
de muy adentro,
usted puede llorar
sencillamente,
sin desgarrarse,
sin desesperarse,
sin convocar la muerte,
ni sentirse vacía.

Llorar
sólo llorar.

Entonces su sonrisa,
si todavía existe,
se vuelve un arco iris.

Mario Benedetti.

Pintura: "The blind girl", (La chica ciega), 1854-1856, John Everett Millais, Birminghan Museums Art Gallery, Birminghan, Reino Unido.