domingo, 16 de noviembre de 2014

Mis poetas favoritos: PHILIP LARKIN

Philip Arthur Larkin (9 de agosto de 1922-2 de diciembre de 1985) fue un poeta, bibliotecario, novelista y crítico de jazz británico. En 1945 publicó su primer libro de poesía, El barco del norte, al que le siguieron dos novelas, Jill (1946) y Una chica en invierno (1947), pero adquirió notabilidad en 1955 con la publicación de su segunda colección de poemas, Un engaño menor, seguido por Las bodas de Pentecostés (1964) y Ventanas altas (1974). Entre 1961 y 1971, trabajó en el periódico The Daily Telegraph como su crítico de jazz (sus artículos fueron compilados posteriormente en All What Jazz: Escritos sobre jazz 1961–71, de 1985), y editó The Oxford Book of Twentieth-Century English Verse (1973).

Recibió varios honores, incluyendo la Queen's Gold Medal for Poetry. En 1984, después de la muerte de John Betjeman, le fue ofrecida la posición de poeta laureado del Reino Unido, la cual rechazó. Es considerado por la crítica como uno de los poetas ingleses más aclamados de la segunda mitad del siglo XX.

martes, 21 de octubre de 2014

"COMPAÑÍA", Mayte Dalianegra

El sol, 
la luna,
las estrellas que cautivan
con su brillo desmedido,
las flores que se abren al día, 
la carne que se abre al deseo…

Todo aquello que amamos
ya nunca 
nos abandona, 
aunque le demos la espalda,
aunque cerremos los ojos,
aunque desangremos los recuerdos.

Siempre queda la marca 
de una gota
esperando a que nuestras yemas
despierten el calor
que duerme en su cerco seco.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: "Tulipán rojo y blanco con Venus" (2010), Sherrie Wolf

Música: Suite bergamasque, Claro de luna, de Claude Debussy, interpretada por Daniel Barenboim

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"BENARÉS", Goya Gutiérrez

Aunque penetres lentamente,
Al principio no sabes
Si estás en un infierno,
Pero el olor a polvo
De ruedas, pies desnudos,
Pezuñas y pedales
Es terroso y terreno.
Y el flujo inagotable,
De embarrancado río
De gentes y animales
Sacrílego, en las calles
Del elegido puerto
Y Útero de la muerte.

Bajo nubes de incienso
Llama el fuego a los muertos
Engalanados y dispuestos
Hacia el altar, lugar de inicio
Que no cambia.

No hay luto en esta noche
Candente de sus carnes
Crepitando en el viento.

En la quietud del cielo
Desnudo que amanece,
Devolverá el aire
Al agua su principio.

Navegará,
Entre ceniza y lodo.
Alboreará,
El mundo liberado
Del perpetuo regreso

Goya Gutiérrez.

Pintura: "Benarés, en el río", Edwin Lord Weeks (1849 - 1903).

"ESCRIBIENDO LO QUE HUYE", Goya Gutiérrez

Tengo un rostro lacerado por arrugas secas.
Marguerite Duras.

El amante de rasgos afilados
y manos de marfil
tiene una cueva en el pecho
atravesada por hielos milenarios

El amante de la China del Norte
sostiene siglos en los hombros
a cambio de un oro viejo
que hunde también sus manos
en lo obsceno
Semejante a la miseria
de los que nada poseen

Leo los brazos de los tilos abriéndose
Cubriendo el verdepálido
de la noche Indochina
Reconozco a la niña de piel blanca
resucitada de millares de muertes
Dolor de desterrada
más anciana que el tiempo
Sabia como el oído y el ojo
que hacia dentro atesoran
filtrando un elixir:

(latido universal)
Con que una mano pueda los metales fundidos
al calor desnombrar

Escribiendo lo que huye

Goya Gutiérrez.

Pintura de Xiao Peng.

"DAR VIDA CANTAR SU MUERTE", Goya Gutiérrez

Tú sabes que no es fácil
que vuelvan a brotar esos gladiolos
Decir que en otro orden la luna el mar existen
Que grullas cenicientas transporten en su pico
la tormenta que sus sílabas puedan
relampaguear en tu poema

No es fácil que no te tiemble el pulso
ante el recuerdo de tantos amasijos de hierro
enmudecidos o de quien rehaciéndolos
quiso darles su voz sobre los campos
de pétalos cruzados en tallos de agonía

Que después de la noche cavada
ya ninguna palabra pueda ser pronunciada
ni escrita con su traje indigente
Y el peso de su color raído
Ha minado las capas muchos de sus tejidos:
belleza vaciada
en un negro agujero de polilla
¿Pero acaso no es ésta
la artífice de esa perforación?

Las palabras son panes que se amasan de nuevo
con esa levadura del día
Para mostrar las cosas los seres sus carencias
de mí a tu otro tacto
Transformándolas al calor que las dore
Y las haga olvidar en su corteza formada
los rumores los gestos todas las manos
que tú sabes en su interior habitan
Para poder vivir:

Dar vida cantar su muerte

Goya Gutiérrez.

Pintura: "Naturaleza muerta con Escarabajo" (1635), George Flegel.

"DE PARADA Y DESTINO IMPREVISIBLE", Goya Gutiérrez

Hay trenes como flechas traspasando mi ensueño
Oigo en la lejanía su aullido dilatado en el aire
en medio de la noche
Y todos sus vagones semejan componentes
de esa vieja manada de los antiguos lobos
Atravesando el furor de los hombres
Viajando así en su huida
hacia estepas que quieran albergarlos

Son trenes que no paran ni detienen su curso
en nuestras estaciones de paso cotidianas
Temen perder el rumbo y la velocidad
de su galope al ritmo de una brújula
dirigiendo sus pies fijando su destino
Veo el rumor de su despedida expandirse
Alejarse de la inmediatez de este silencio
de sonido vacío
como el foso que vela ésa tu otra existencia

Hay trenes alados que circundan mi calle
Aves de vuelo gris amaneciendo
que esperan arrancar como ayer
la noche de tus ojos
Su graznido ya no parece huir
Ves cómo se detiene y se aposenta
en raíles de un hierro
que si escuchas en él oirás aún las grietas
y el sabor residual de viajes oxidados

Sobre ellos ha crecido este ofidio
de nuestras cercanías
que pretende engullir tantas manos y pies
ovillados aún bajo su manta en sus asientos:
Hacia el aire expoliado de alas de la gran urbe
Hacia el nido gigante donde reina
un grito más duro y compacto que la roca:
cemento armado gris llenando la calvicie del día
al olvidar la oscuridad que acoge resonancias

De voces y de espacios
O raíles uniendo los fragmentos de túneles
que en mi insomnio estacionan
para que te alces al vagón de otro vuelo

De parada y destino imprevisibles

Goya Gutiérrez.

Pintura: "La durée poignardée" (1913), René Magritte.

lunes, 20 de octubre de 2014

Mis poetas favoritos: GOYA GUTIÉRREZ

Goya Gutiérrez es una poeta española que nació el 17 de noviembre 1954 en Cabolafunte, Zaragoza. De 1968 a 1999 vivió en Barcelona, en cuya Universidad se licenció en Filología Hispánica.

Ha estado durante años dedicada profesionalmente a la enseñanza pública en el nivel de secundaria, impartiendo la asignatura de Lengua y Literatura castellana.

Actualmente reside en Castelldefels, donde es  coeditora y directora de la revista literaria Alga, en versión bilingüe -castellano-catalán-.

Formó parte del grupo de poetas editores de "Bauma Cuadernos de Poesía", y participa activamente en el grupo de poesía "Alga".

Sus actividades culturales giran en torno a la literatura, y más específicamente la poesía, tanto en el campo de la creación como en el de la crítica.

Su obra poética está contenida en las siguientes publicaciones: "Regresar", en 1995, "De yeguas y espumas", en 2001,"La mirada y el viaje", en 2004, "El cantar de las amantes", en 2006 y "Ánforas", en 2009.

domingo, 28 de septiembre de 2014

"COSTUMBRE", Mayte Dalianegra


El polvo del camino 
está acostumbrado
a los perros flacos que vagabundean,
a los niños huérfanos  —de todo— que regresan 
a la humildad de sus hogares 
abrazados 
a pequeños tesoros,
a juguetes rotos e inservibles
hallados con tesón en los vertederos.

El polvo del camino 
está acostumbrado 
a las huellas 
que graban en su árida piel 
los tacos
de botas militares y las orugas 
de tanquetas y carros de combate.

El polvo del camino 
—impasible y estéril—
está acostumbrado
también a otras huellas,
las de pies mal calzados 
arrastrándose, pesarosos, 
hacia el exilio
impuesto por la voz del fusil.

El polvo del camino,
que todo lo sabe y todo lo calla,
fiel a su costumbre,
rehúsa hablar del humo de las bombas
y de los niños rotos como sus juguetes.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: "Lorenza II, retrato de una niña palestina", Sandra València


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"JUVENTUD, YO TE CONSUMO", Philippe Jaccottet

Juventud, yo te consumo
con esta madera que fue verde
en el humo más claro
que haya llevado nunca el aire.

Alma que por nada te asustas,
la tierra del fin del invierno
es sólo una tumba de abejas.

Philippe Jaccottet.

(Versión de Rafael-José Díaz).

Pintura de Martinho Isidro Correia.

"MIENTRAS TE ESCUCHO", Philippe Jaccottet

Mientras te escucho,
el reflejo de una vela
tiembla en el espejo
como una llama trenzada
en agua.

Esta voz, también, ¿no es el eco
de otra, más real?

¿ Va él a escucharla, él que se debate
entre las manos siempre demasiado lentas
del verdugo?
¿La oiré yo?

Si alguna vez hablan por encima de nosotros
entre los árboles constelados de su abril.

Philippe Jaccottet.

(Versión de Rafael-José Díaz).

Pintura de Vladimir Ekimov.

"HABRÁ EN MI OJO...", Philippe Jaccottet

Habrá en mi ojo siempre sin embargo
una invisible rosa de nostalgia
como esas veces en que sobre un lago
ha pasado la sombra de un pájaro

Philippe Jaccottet. 

(Versión de Rafael-José Díaz).

Pintura: "El falso espejo" (1935), René Magritte.

"ESCUCHA, MIRA...", Philippe Jaccottet

Escucha, mira: ¿no hay algo que sube
de la tierra, de mucho más abajo,
como una luz, en oleadas, como un Lázaro
herido, absorto, en lento batir de alas
blancas -mientras que por un instante todo calla,
y es en verdad aquí donde estamos, asustados,
y no descienden así de más allá del cielo,
a su encuentro, otros vuelos, más blancos
-por no haber discurrido entre raíces de barro-,
y no corren ahora unos contra otros
cada vez más deprisa, a la manera
de los encuentros amorosos?

Ah, piénsalo, dilo, sea lo que sea,
di que algo así puede ser visto,
que sabréis aún correr así,
pero dentro del áspero manto de la noche.

Philippe Jaccottet.

(Versión de Rafael-José Díaz).

Pintura: "La masía", Joan Miró.

"LA LECHUZA", Philippe Jaccottet

La noche es una gran ciudad dormida
donde sopla el viento... Llegó de lejos hasta
el asilo de este lecho. Es junio, y medianoche.
Tú duermes, me han llevado a estos bordes infinitos,
el viento mueve el avellano. Esta llamada
se acerca y se retira, diríamos que es
un destello huyendo entre los bosques, o bien
las sombras que giran, se dice, en los infiernos.
(De esta llamada, cuántas cosas podría decir
en la noche de estío, y de tus ojos...) Pero no es
sino la lechuza, ese pájaro, llamándonos desde el fondo
de estos bosques de suburbio. Y ya nuestro olor
es el de la podredumbre al alba,
ya bajo nuestra cálida piel apunta el hueso,
mientras se apagan los astros en todas las esquinas.

Philippe Jaccottet.

(Versión de Rafael-José Díaz).

Pintura: "Juego de lechuza", Alberto Garo.

Mis poetas favoritos: PHILIPPE JACCOTTET

Philippe Jaccottet (nacido en Moudon, Suiza, el 30 de junio de 1925) es un poeta y traductor de varios idiomas, afincado en Francia desde 1953.

Nacido en Moudon, Jaccottet estudió Letras en Lausana, si bien pronto se trasladó a París, donde trabajó para la editorial Mermod durante varios años. Muy joven, conoció al poeta Gustave Roud, con el que mantuvo una importante y larga Correspondencia, 1942-1976.

Finalmente se instaló, al casarse en 1953 con la pintora Anne-Marie Haesler, en una pequeña población, Grignan, de la comarca de Drôme, en la Provenza, para vivir toda la vida allí dedicado a la literatura y a la traducción. En ese mismo año, Jaccottet publicó su primer libro de poesía. Y ha seguido escribiendo —ensayos, críticas, prosas, poemas— hasta la actualidad. Hoy se le considera uno de los más grandes poetas vivos de lengua francesa.

Se han traducido al castellano varios de sus libros. Su ensayo Rilke por sí mismo; una bella y extraña narración en primera persona, con un trasfondo existencial y ontológica, La oscuridad; y varios libros de poesía, como Cantos de abajo, A la luz del invierno, Pensamientos bajo las nubes, El ignorante, A través de un vergel, Cuaderno de verdor, Y, sin embargo y Aires, además del ensayo El paseo bajo los árboles. La mayoría de estas versiones se deben al poeta y traductor Rafael-José Díaz. El también poeta Fernando Romera tradujo al castellano una selección de sus poemas bajo el título de "24 poemas".

Por otro lado, Jaccottet ha hecho traducciones al francés muy reconocidas, sobre todo del alemán, pero también del italiano, español, ruso y griego. Efectivamente, tradujo a clásicos alemanes como Goethe o Friedrich Hölderlin, y a escritores del siglo XX como Mann, Rilke, así como la obra completa de Musil, de quien es gran especialista.

Pero asimismo ha traducido obras de Leopardi, y de Ungaretti o Carlo Cassola. A ello se añade una versión del poeta ruso Mandelstam, otra de Góngora, y un magnífico Homero: la Odisea.

Jean Starobinski ha señalado la confianza que los poemas de Philippe Jaccottet suscitan en el lector; su escritura sería una voz leal que habita el sentido, que encaja en la melodía: ante él pensamos que aún el discurso poético es posible, fuera de la solemnidad y de la grandilocuencia. El autor evita la gratuidad y la brillantez de las imágenes, pero también elude excluirse; Jaccottet no se ausenta, pero si no renuncia a la función expresiva, propia de la lírica, sin embargo su voz es la de alguien discreto en un grado máximo.Es uno de los pocos escritores que han sido recopilados en vida por La Pléiade: OEuvres, 2014.

martes, 9 de septiembre de 2014

"VOLVER A TI", Mayte Dalianegra


Volver a ti
como vuelve la lluvia al río
después de renunciar al estado gaseoso,
después de haber dejado atrás la sal del mar.

Volver y licuarme,
abrirme paso —con la determinación del rayo—
a través
del páramo yermo,
del sólido corazón de las rocas;
filtrarme en tus simas,
filtrarme en tus  cavernas
y circular por tus corrientes tibias
y subterráneas.

Ser el manantial que baile
sus aguas transparentes
en torno a lotos y nenúfares,
en torno a lirios y azucenas.

Ser la fuente que aplaque tu sed
en un cáliz nuevo,
beber también de tu caudal
y olvidar las arenas rizadas de dunas
con sus ilusorios espejismos de oasis.

(Mayte Dalianegra)



Pintura: “Ninfa de agua” (1923), John Collier


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Música: "Snap out of it", Arctic Monkeys

"NADA HA CONCLUIDO", Michel Leiris

No ha concluido de agitarse el mar
golpe de espuma y olas
que semejan ropajes desplegados
y la naturaleza se expande todavía
maremágnum de piedras y de hojas

Los restos de jornadas caedizas
sobre armarios de luna levantados
infectan las alcobas en donde el rayo irrumpe
la fúlgura bastarda y vacilante
de todos los desagües

Sin embargo
Oh mi rayo
mi relámpago regio

Cuando desciendas sobre las montañas
rozándoles los belfos
oscuros toros cuyos flancos mugen
cual toneles que ruedan al fondo de las cavas
parodias de sarcófagos simulacros de tumbas
¿vendrás a rematar a esta bestia cansada
tú que sabes lucir abierto como el oro
tu destellante acero
tu capote de nubes
tus rodillas en tierra
como gallardo espada?

Michel Leiris.

(Traducción de Antonio Martínez Sarrión).

Pintura: "Bessy Cove" (1899), Arthur Hughes.

"HERMANO Y HERMANA", Michel Leiris

Hermano y hermana
como la aguja y el hilo
como el ojo y la lágrima
como el viento y el ala

Hermano y hermana
como la flecha y el arco
como la nube y el rayo
como la sangre y las venas

azotará un duro viento
que secará la hábil lengua de las fuentes
rajará las vasijas de negra arcilla

¿Jamás retornaremos
a nuestras sagradas humedades
nefastas sólo para lo que teme la herrumbre
nosotros que procedemos del fondo del mar?

Michel Leiris.

(Traducción de Antonio Martínez Sarrión).

Pintura: "Niños por el mar" (1910) Arthur Rackham.

"DEMASIADO TARDE", Michel Leiris

Demasiado tarde
es la muerte de los tarots
la muerte de las piedras preciosas y las escalas salvajes
muerte de los relojes de la luz
hundimiento de los engreídos escaparates
muerte de las antiguas arrugas en las humanas frentes
cuyos relieves agrietan la tierra
muerte de los muertos agitados por la acritud de los sobresaltos
muerte de los rostros tejidos con hilos de humo
muerte de las cartas cerradas en el vientre de los buzones
muerte de la maquinaria que mueve los barcos
muerte de los burdeles de clavados postigos en cada clavo una gota de sangre menstrual
muerte de los monstruos marinos
apestosas playas
arenales que remueve el dedo de un fantasma
muerte de las algas voladoras que trazan algebraicos signos sobre el frontón de las olas
cuando las escamas se extienden en columnas

muerte de las cadenas amarradas al suelo con argollas
grieta de hielo entre cielo y tierra
ruptura de contrato fin de la clausura
muerte de los sordo-mudas-ciegos
incendio de muletas
muerte de sangrantes mordiscos
muerte de los peñascos
de los labios
de los enamorados
muerte del amor de los astros
muerte de la mirada
muerte de la muerte
demasiado tarde

Michel Leiris.

(Traducción de Antonio Martínez Sarrión).

Pintura: "Ícaro",  Hendrick Goltzius.

"BELLA", Michel Leiris

Para descubrir la existencia de los extasiados filones
en las móviles profundidades de tu cuerpo
mis dedos son varitas mágicas

Insólitas serpientes de la cólera

mis muebles se odian en mi dormitorio
y sus grandes batallas inmóviles recuerdan
las de nuestras manos las de nuestros labios
las de febriles vapores que brotan a medianoche en los puertos
las de mansiones que invisiblemente se rajan de alto en bajo
cuando los pasos de una mujer demasiado bella resuenan

Ella era hermosa como el día

Belleza es la corona ardiente
es el rumor que recorre el árbol
del corazón a la corteza por la albura
Belleza es el esplendor de una boca que se pliega
herida por los remolinos de un lenguaje en excesivo amargo
como son todas las lenguas que pretenden decir alguna cosa

Ella era bella como un espejo
un deformante espejo donde se miran igualados por la común irrealidad
los que son feos y aquellos que poseen una insensata elegancia

Los espejos se empañarán cuando sus labios hayan concluido
de dar en el espejito del bolso ese precario signo de vida
los espejos madurarán
porque madura cuanto se empaña

Y en efecto

es la muerte eterna quien -royendo cuerpos y rostros­
otorga a algunos ese encanto inolvidable
de las viejas cosas que han perdido el dorado Extremos de cordón roto
Troceados corazones Ojos perdidos Cortadas uñas
Amo cuanto se deshace
maduros frutos que caen a tierra a tiempo de enmascarar su fracaso en la noche
Oh inalterable blancura de las tenues aureolas
Cuerpos destruidos Marchitos rostros
Inseguras estatuas roídas por la lluvia y los hongos
No amo sino vuestra forma devastada
pareja a cuanto el amor amengua y decolora

Michel Leiris.

(Traducción de Antonio Martínez Sarrión).

Pintura de Enrique Estévez Ochoa (Cádiz, 1891-1978).

Mis poetas favoritos: MICHEL LEIRIS

Michel Leiris (poeta surrealista francés, 1901 - 1990). Miembro de una familia burguesa y cultivada, se licenció en filosofía en 1918 y, tras un breve intento de estudiar química, desarrolló un fuerte interés por la poesía y el jazz. Entre 1921 y 1924, Leiris conoció a un importante número de destacadas figuras como Max Jacob, Georges Henri Rivière, Jean Dubuffet, Robert Desnos, Georges Bataille así como a André Masson que pronto se convirtió en su mentor. A través de Masson, Leiris se convirtió en miembro del movimiento surrealista, colaborando en La Révolution surréaliste. Publicó Simulacre (1925) y Le Point Cardinal (1927). En 1926 contrajo matrimonio con Louise Godon, hijastra del marchante de Picasso, Daniel-Henri Kahnweiler, y viajó a Egipto y Grecia.

Después de un enfrentamiento con André Breton en 1929, se unió al equipo de Bataille como subdirector del periódico surrealista Documents en el que contribuyó de forma regular con diversos artículos. Participó también en la misión etnográfica conocida como Dakar-Djibouti como secretario del director de la misión, Marcel Griaule. A partir de esta experiencia publicó su primer libro importante, L'Afrique Fantomê, en el que se combinaban el estudio etnográfico con la autobiografía, y rompía con el estilo tradicional de escritura de las obras de etnografía. A su regreso, empezó a trabajar como etnógrafo en el Musée de l'Homme, cargo que desempeñó hasta 1971.

En 1937, junto con Bataille y Roger Caillois, fundó el Collège de Sociologie, en respuesta a la situación internacional del momento. Involucrado cada vez más en política, participó en 1945 en una destacada misión a Costa de Marfil cuyos informes sirvieron para la supresión de la esclavitud en las colonias francesas. Leiris se vio envuelto en diversos temas políticos, como la Guerra de Independencia de Argelia, y fue uno de los primeros en firmar un manifiesto a favor de la lucha contra los poderes coloniales en ese país africano.

En 1961 fue nombrado director del C.N.R.S. (Centre national de la recherche scientifique) y publicó numerosos textos críticos de artistas a los que admiraba, como Francis Bacon del que era amigo íntimo. Considerado como una de las figuras más destacadas de la literatura francesa del siglo XX.
 
Leiris dejó numerosas obras en los más variados estilos: desde la autobiografía a la crítica musical, pasando por los trabajos científicos.

miércoles, 13 de agosto de 2014

"ACTO DE CONTRICIÓN", Mayte Dalianegra


Durante un tiempo habité
tu periferia,
tus extramuros.

Sabedor de mi éxodo,
me mirabas desde tu adarve
con un mutismo que te manaba del azul
de los ojos
y arrancaba el llanto
a las nubes.
Tus labios también secundaban
esa ofrenda al silencio,
incapaces siquiera de activar los músculos
que elevan las comisuras.

Todo lo vivido en aquella época
—lo que ambos vivimos—
fue semilla sembrada en tierra baldía.
Ninguno de mis besos
floreció en madreselva,
ninguna de mis caricias fructificó en otra piel.

Tras tanta oscuridad
al fin llegó
un albor luminoso,
un amanecer de soles cegadores
que disiparon las sombras calcinándolas,
un día en que me vi las cicatrices
y me percaté del error de mi diáspora,
comprendiendo entonces
lo hueca que estaba sin tu luz.

Arrepentida, enarbolé la bandera
de tu boca y su saliva.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: "Sabinella", John William Godward

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"AULLIDO", Allen Ginsberg


He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, histéricos famélicos muertos de hambre arrastrándose por las calles, negros al amanecer buscando una dosis furiosa, cabezas de ángel abrasadas por la antigua conexión celestial al dínamo estrellado de la maquinaria de la noche, quienes pobres y andrajosos y con ojos cavernosos y altos se levantaron fumando en la oscuridad sobrenatural de los departamentos con agua fría flotando a través de las alturas de las ciudades contemplando el jazz.

Quienes expusieron sus cerebros al Cielo, bajo Él y vieron ángeles mahometanos tambaleándose en los techos de apartamentos iluminados. 

Quienes pasaron por las universidades con ojos radiantes y frescos alucinando con Arkansas y la tragedia luminosa de Blake entre los estudiantes de la guerra.

Quienes fueron expulsados de las academias por locos por publicar odas obscenas en las ventanas del cráneo.

Quienes se encogieron sin afeitar y en ropa interior, quemando su dinero en papeleras y escuchando el Terror a través de las paredes.

martes, 12 de agosto de 2014

"KADDISH", Allen Ginsberg


Oh madre
qué cosas he pasado por alto
Oh madre
qué he olvidado
Oh madre
adiós
con adiós un largo zapato negro
con el Partido Comunista y una media rota
adiós
con seis oscuros pelos en el lunar de tu pecho
adiós
con tu viejo vestido y una larga barba negra alrededor de tu vagina
adiós
con tu vientre hundido
con tu temor a Hitler
con tu boca de malos cuentos breves
con tus dedos de mandolinas pútridas
con tus brazos de anchos portales de Paterson
con tu vientre de huelgas y chimeneas
con tu mentón de Trotsky y la Guerra Española
con tu voz cantando a los extenuados obreros vueltos trizas
con tu nariz mal trazada con tu nariz hecha olor
de los pepinos de Newark
con tus ojos
con tus ojos de Rusia
con tus ojos de falta de dinero
con tus ojos de una falsa China
con tus ojos de la tía Eleonor
con tus ojos de la India famélica
con tus ojos orinando en el parque
con tus ojos de América en caída libre
con tus ojos de tu fracaso en el piano
con tus ojos de tus parientes de California
con tus ojos de Ma Rainey muriendo en una ambulancia
con tus ojos de Checoslovaquia atacada por robots
con tus ojos que van a clase nocturna de pintura en el Bronx
con tus ojos de la Abuela asesina que ves en el horizonte desde la Escalera de Incendio
con tus ojos corriendo desnudos fuera del departamento chillando hacia el vestíbulo
con tus ojos arrastrados por los policías hasta la ambulancia
con tus ojos férreamente amarrados a la mesa de cirugía
con tus ojos de páncreas extirpados
con tus ojos de operación de apéndice
con tus ojos de aborto
con tus ojos de ovarios extirpados
con tus ojos de conmoción
con tus ojos de lobotomía
con tus ojos de divorcio
con tus ojos de colapso
con tus ojos solitarios
con tus ojos
con tus ojos
con tu muerte colmada de Flores.

(Allen Ginsberg)

Dibujo: boceto de "Ofelia" (1851),  John Everett Millais

"BLUES DEL BANCO MUNDIAL", Allen Ginsberg

Trabajo para el banco mundial, sí, sí,
Mi sueldo eran cien mil de los verdes
Conozco mi economía Harvard mejor que tú

Nadie sabe que yo hago grandes planes
A los líderes de Madagascar les enseño a bailar
a leer estadísticas y usar calzoncillos a rayas

Las estadísticas emocionales no son mi trabajo
Hechos y números, no soy un atorrante
pero silvicultura y agricultura son un gran error

Este es nuestro plan para estabilizar tu moneda
Comercio internacional ahora o después
Sigue nuestro consejo lo agradecerás a tu creador

¿Qué tienes para exportar, qué materias primas?
Monocultura, diamantes, café, cereales
Véndelos en el mercado a las Multinacionales Imperiales

Te prestaremos dinero para aumentar tu producción
Páganos un interés anual, para tu propia seguridad
ajústate el cinturón, no pondremos objeciones

Tira algunos pequeños principios mínimos
el servicio de la deuda pago vuelve invencible el trato
Hay que poner dólares pero tu moneda es canjeable

Pon a la gente a trabajar la tierra del mercado mundial
tala todos los bosques, tendrás dinero líquido
o superautopistas rentables en lugar de selvas tropicales

Con granjas agropecuarias puedes exportar carne
Recorta servicios sociales y la ayuda a los pobres
Afligida, la gente de la selva emigra a las ciudades

Ajústate el cinturón vamos a dar un paseo por la costa
La producción aumenta, los precios siguen bajando
Madera en pasta carne en hamburguesa, café patasabajo

Aumenta la producción paga tu deuda al Banco Mundial
Al menos los intereses si es todo lo que puedes conseguir
Despuebla el Amazonas, no nos has pagado todavía

En una década devolverás todo el dinero
como servicio de la deuda, porque lo principal, ¡ay!
Te prestaremos más, pero no vendas caballo

Medidas de austeridad, sueldos más bajos,
Las aguas negras de la urbe son un terreno carnal
Los autobuses acaban arruinados en los lindes de la ciudad

corales y peces muertos residuos de las fábricas,
Los indígenas le tomaron el gusto al dólar yanki
Fondos de la banca suiza para dictadores en desgracia

La fauna muerta por la deuda de Costa Rica
Flora desconocida en la desembocadura del Boca Chica
Aves del Ecuador, ¿enfermas con los escapes tóxicos?

Disturbios por las bolsas de arroz extranjero
Arma a tu ejército de chicos con gases norteamericanos
Pide dinero prestado para tu carrera de armas propia

Familias trasladadas de las tierras fértiles a la selva
La gente de la selva en chozas al abrigo de turistas
¿bancarrota de divisas para los puristas del libre mercado?

Me acabo de retirar de mi empleo después de 20 años
en el Banco Mundial Central con la banda del dinero
asisto a las reuniones de AA no quiero morir idiota

Trabajé en Africa, las Américas, Vietnam
Bangkok también con los grandes del Banco Mundial
Ahora estoy retirado y me importa un cuerno

Camino por las calles de Washington solo de noche
El trabajo que hice, ¿estuvo mal o bien?
¿Se cometieron graves errores sin que los vieran?

No era el trabajo de un burócrata como yo
comprobar el impacto de la política del Banco Mundial
cuando la deuda daba frutos en el árbol del dinero mundial

                                      Allen Ginsberg.                                       

(Traducción de Ana Becciu).

Pintura: "Retrato de hombre con el cuello vuelto", Tamara de Lempicka.

Mis poetas favoritos: ALLEN GINSBERG

Allen Ginsberg (Newark, EE UU, 1926-Nueva York, 1997). Poeta estadounidense. Era hijo de un profesor de inglés y de una maestra de escuela rusa, que permaneció internada durante años en un frenopático. Pasó por la Columbia University, de la que fue expulsado junto con otros compañeros, como Jack Kerouac o William Burroughs y Lucien Carr. Los cuatro constituyeron el núcleo fundamental del llamado movimiento beat (beat generation), que rompió con la estética académica y llevó a cabo una auténtica revolución cultural claramente marcada por su denuncia del sistema de vida estadounidense.La gran amistad que les unió durante un tiempo se rompió cuando Carr asesinó a David Kammemer, un examante que llevaba años siguiendole. Carr fue a un reformatorio y se desvinculó así para siempre de su relación con sus compañeros de juventud.

La poesía de Ginsberg estaba muy influida por el modernismo, el romanticismo, el beat y la cadencia del jazz, además por su práctica del budismo Kagyu y su origen judío. Se consideraba heredero de William Blake, Walt Whitman y Federico García Lorca. La potencia de los poemas de Ginsberg, sus largos versos y su exuberancia del Nuevo Mundo reflejaban la continuidad de la inspiración que reclamaba. Otras influencias incluían al poeta estadounidense William Carlos Williams.