viernes, 9 de noviembre de 2012

"LA DIOSA LOCURA (estudio al pastel)", Ramón Pérez de Ayala


Al Marqués de Valero de Urría.

La diosa locura de risas perladas
-risas en que perlas desgrana riente -
encendiendo bocas con las llamaradas
de goces futuros, flota en el ambiente.
Penden en los muros tapices rojizos,
cubre el pavimento alfombra escarlata,
y en los artesones lucen sus hechizos
helénicos rostros de efebos de plata.
Los rígidos pliegues de las colgaduras
simulan solemnes, litúrgicos mantos;
doquiera, soportan níveas esculturas
ménsulas corintias de áureos acantos.
Esbeltas arañas de oro cincelado
engarzan diamantes de luz refulgentes,
y en un fino auténtico Palyssi esmaltado
las rosas de sangre yacen indolentes.
Dulces violoncelos y tristes violas
sollozan cadencias de un vals delirante,
y con blando impulso se mueven las olas
etéreas, polícromas del mundo elegante.
Aquí, una Ateniense de húmedas miradas
ostenta sus hombros para muchos caros
-se ven en sus formas tibias y rosadas
los tintes de nácar de mármol de Parosy -
entre los sollozos de los violines
escucha imposible, bella, escultural,
los dulces requiebros de los paladines,
uno florentino y otro provenzal.
Allá, una Teodora beldad bizantina
que lleva en sus ojos el Bósforo azul
con suave y lasciva molicie se inclina
ciñendo su clámide de raso de tul:
su risa engañosa de mágicos giros
seduce a un esbelto, gentil chambelán,
cuya ardiente súplica y tiernos suspiros
envueltos en notas de la orquesta van.
Pasea una Médicis maligna, enigmática,
que enlaza su brazo a un Conde español,
una hija del Nilo de expresión hierática
contempla a sus plantas rendido al rey sol.
De un lado una dama de ojos esmeralda
su busto recuesta en muelle cojín,
mientras, misterioso murmura a su espalda
sentidas endechas un rubio Delfín;
de otro, un atrevido paje veneciano
con un cisne blanco en campo de azur
sus cálidos besos estampa en la mano
menuda y sedosa de una Pompadour.
El vals dice lento frases voluptuosas,
y vense en el fondo entre medias tintas
gentiles galanes, mujeres hermosas,
y joyas, y sedas, y tules y cintas.
La Diosa Locura de risas perladas
- risas en que perlas desgrana riente -
encendiendo bocas con las llamaradas
de goces futuros reina en el ambiente.

Ramón Pérez de Ayala.

Pintura: "Venetian ladies listening to a serenade" ("Damas venecianas escuchando una serenata"), Frank Cadogan Cowper.